Leonardo Cervera, secretario general del Supervisor Europeo de Protección de Datos, advierte que las grandes empresas de inteligencia artificial ya ejercen más influencia que muchos Estados. Su alerta llega en un momento crítico: la UE aplica la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), la primera regulación global vinculante en la materia. España, por su parte, impulsa el Plan Nacional de IA 2026–2030, con 1.200 millones de euros destinados a soberanía tecnológica y control ético.
¿Por qué la IA ya supera el poder de algunos gobiernos?
Las plataformas de inteligencia artificial generativa procesan datos a escala planetaria. Sus modelos entrenan con información pública, privada y regulada sin consentimiento explícito. Esto erosiona la soberanía de los Estados sobre sus propios sistemas jurídicos y democráticos.
Cervera subraya que empresas como OpenAI o Anthropic operan con menos transparencia que las administraciones públicas. Sus decisiones afectan derechos fundamentales: privacidad, no discriminación, libertad de expresión.
El rol del Supervisor Europeo de Protección de Datos
El organismo que dirige Cervera no regula directamente la IA, pero supervisa su impacto en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Cada sistema de IA que procese datos personales debe cumplir con evaluaciones de impacto y principios de diseño ético.
¿Qué implica la Ley de IA de la UE para España?
La AI Act, en vigor desde febrero de 2026, clasifica los usos de IA por riesgo: inaceptable, alto, limitado y mínimo. Sistemas como los de reconocimiento facial en espacios públicos o los de evaluación laboral automatizada están prohibidos o estrictamente regulados.
España debe transponer esta norma antes de julio de 2027. El Ministerio de Asuntos Digitales ya ha creado la Agencia Española de IA, con sede en Málaga, para auditar algoritmos y certificar proveedores nacionales.
Málaga, polo tecnológico con desafíos regulatorios
La ciudad andaluza concentra el 32 % de las startups de IA en España. Pero su crecimiento acelera tensiones: escasez de vivienda, presión sobre el suministro de agua y déficit de profesionales cualificados. Cervera insiste: “La innovación no puede desvincularse de la gobernanza democrática”.
¿Cómo protege España los derechos frente a la IA?
El Anteproyecto de Ley de IA y Derechos Digitales, en consulta pública hasta septiembre de 2026, introduce tres novedades clave:
- Obligatoriedad de etiquetado claro en contenidos generados por IA.
- Derecho a reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) si un algoritmo causa daño.
- Exigencia de auditorías anuales para sistemas de alto riesgo en empleo, justicia y sanidad.
El impacto económico es tangible
El sector de IA aportó 4,7 mil millones de euros al PIB español en 2025. Pero el 68 % de las empresas aún no cumplen con los requisitos mínimos de trazabilidad algorítmica. Esto genera riesgos legales y multas que pueden alcanzar el 6 % de la facturación global.
¿Qué papel juega la formación ética en la regulación?
Cervera, abogado de formación y experto en historia constitucional, vincula la regulación tecnológica con la educación cívica. En su último libro sobre Bernardo de Gálvez, recuerda que la independencia estadounidense fue posible gracias a alianzas transnacionales con reglas claras. Lo mismo exige la IA: marcos jurídicos compartidos, no monopolios privados.
Datos Clave
- La AI Act es la primera ley vinculante sobre inteligencia artificial a nivel mundial.
- España destinará 1.200 millones de euros al Plan Nacional de IA 2026–2030.
- El 32 % de las startups de IA en España están radicadas en Málaga.
- Las multas por incumplimiento de la AI Act pueden llegar al 6 % de la facturación global.
- El Anteproyecto de Ley de IA y Derechos Digitales exige auditorías anuales para sistemas de alto riesgo.
El marco legal español se construye bajo tres pilares: soberanía tecnológica, protección de derechos fundamentales y cooperación internacional. La regulación no frena la innovación. La orienta. Y Cervera lo demuestra desde Bruselas, con una mirada puesta en Málaga, en la historia y en el futuro democrático.
