El bazar y droguería Lamazares, en la avenida de Oza 85 de Os Castros, A Coruña, celebra medio siglo de actividad ininterrumpida. Desde 1974, este comercio familiar ha resistido la presión de las cadenas de gran superficie y el cambio de hábitos de consumo. Su supervivencia refleja la resiliencia del pequeño comercio en entornos urbanos en transición.
¿Cómo ha sobrevivido Lamazares durante 50 años en un sector en declive?
La clave está en la adaptable continuidad familiar. Fundado por Manuel Lamazares García y Josefa Miguélez Parada, emigrantes lucenses que regresaron de París tras once años, el negocio nació como punto de referencia local antes de la llegada de El Corte Inglés, Alcampo y Continente. Su modelo de trabajo directo con fábricas de droguería y menaje permitió precios competitivos y stock diferenciado.
Teresa Lamazares, hija de los fundadores, asumió la dirección en 2002. Con formación como técnica de laboratorio, su gestión combina rigor operativo y conocimiento del oficio. No heredó solo un local: heredó una red de proveedores, una clientela fiel y una identidad visual reconocible —los rótulos originales aún lucen en la fachada.
La especialización como estrategia diferencial
Mientras otros bazares redujeron su oferta, Lamazares consolidó una especialidad en flor de tela. Teresa diseña y monta los ramos personalizados. Este producto no solo genera margen, sino que impulsa el tráfico físico: los escaparates con jarrones, tazas y cacerolas atraen miradas; la flor de tela, el recuerdo.
El menaje de mesa y los aparatos electrónicos para uso doméstico completan una propuesta híbrida: funcionalidad y estética. Nada es genérico. Cada artículo responde a una necesidad local específica, desde utensilios para cocinas tradicionales hasta soluciones para viviendas pequeñas.
¿Qué impacto económico tiene un comercio como Lamazares en Os Castros?
El bazar genera empleo directo y sostiene la cadena local. Sus proveedores incluyen talleres gallegos de cerámica y fabricantes nacionales de artículos de limpieza. Según datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), los comercios de menos de 10 empleados representan el 78 % del tejido comercial coruñés, pero aportan solo el 32 % del volumen de facturación. Lamazares rompe esa tendencia: su facturación anual supera los 420.000 €, según fuentes cercanas al sector.
Además, su ubicación en Os Castros —barrio con alta densidad de población mayor y familias jóvenes— refuerza su rol como espacio de proximidad. No es solo una tienda: es punto de encuentro, servicio de asesoramiento y referente de confianza.
El marco legal que protege (o no) al pequeño comercio
La Ley 12/2012 de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral y la Ley 7/2021 de Comercio Minorista de Galicia reconocen la importancia del pequeño comercio. Sin embargo, carecen de mecanismos efectivos de protección frente a la concentración comercial y la fiscalidad desigual. Lamazares paga el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el IVA al tipo general, mientras las grandes cadenas optimizan su carga fiscal mediante estructuras societarias complejas.
El Plan Estratégico de Comercio de A Coruña 2025–2030, recientemente aprobado, incluye líneas de subvención para digitalización y mejora de escaparates. Lamazares ya ha solicitado la ayuda para implementar un sistema de gestión de stock en tiempo real.
¿Cómo se adapta Lamazares a los nuevos hábitos de consumo?
No vende online, pero sí ofrece reserva telefónica y entrega local gratuita. Su estrategia no es competir con Amazon, sino reforzar lo que las plataformas no pueden replicar: tacto, consejo personalizado y respuesta inmediata. Un cliente puede pedir una cacerola específica y recibirla al día siguiente. Esa velocidad no depende de algoritmos, sino de la memoria de Teresa y la organización del almacén.
También ha integrado productos sostenibles: cepillos de madera, detergentes ecológicos y envases reutilizables. Esta línea representa ya el 22 % de sus ventas de droguería, según su último inventario interno.
Datos Clave
- Fundado el 1 de julio de 1974 por una pareja emigrante de Lugo.
- Ubicado en el número 85 de la avenida de Oza, en el barrio de Os Castros.
- Teresa Lamazares, propietaria desde 2002, es técnica de laboratorio y gestora del día a día.
- Especialidad consolidada en flor de tela, con diseño y montaje artesanal in situ.
- Facturación estimada: +420.000 € anuales, por encima de la media del sector en Galicia.
¿Qué futuro tiene el comercio tradicional en ciudades como A Coruña?
El futuro de Lamazares no depende de crecer, sino de mantener su esencia con herramientas modernas. Su renovación no es arquitectónica, sino operativa: gestión digital, logística eficiente y alianzas con otros comercios locales para acciones conjuntas. El bazar y droguería Lamazares no es un museo. Es un modelo vivo de resiliencia comercial, validado por cinco décadas de presencia física, confianza vecinal y adaptación silenciosa. Su existencia desmiente la idea de que lo pequeño es obsoleto. Lo pequeño, bien gestionado, es insustituible.
