La vivienda en la Costa del Sol es inalcanzable para muchos residentes. Los precios de alquiler superan el 60 % de los ingresos medios. La compra exige ingresos tres veces superiores al salario local. Jóvenes, trabajadores esenciales y familias monoparentales se ven forzados a emigrar o vivir en condiciones precarias.
¿Por qué es tan difícil acceder a una vivienda en la Costa del Sol?
El turismo masivo impulsa la conversión de viviendas residenciales en vivienda de uso turístico. Más del 42 % de los inmuebles en municipios como Marbella o Torremolinos están registrados como VUT. Esto reduce drásticamente la oferta para alquileres de larga duración.
Los propietarios prefieren rentabilizar con plataformas como Airbnb. La rentabilidad media supera un 18 % anual, frente al 4,2 % del alquiler residencial. La falta de sanciones efectivas y la lentitud judicial refuerzan esta tendencia.
¿Qué dice la ley sobre el alquiler vacacional en Andalucía?
La Ley 13/2019 de Vivienda en Andalucía exige autorización previa para operar como vivienda de uso turístico. Pero su aplicación es irregular. Solo el 31 % de los municipios costeros tienen registros actualizados. La Junta de Andalucía carece de capacidad inspectora suficiente.
El vacío regulatorio afecta a los inquilinos
- No existe un registro obligatorio y público de VUT en toda la región.
- Las derramas comunitarias se disparan cuando los propietarios alquilan turísticamente.
- Los tribunales tardan más de 14 meses en resolver desahucios por uso indebido.
¿Cómo impacta esta crisis en la economía local?
La inversión hotelera en España alcanzó los 5.200 millones de euros en 2025. Pero ese capital no se traduce en vivienda asequible. Al contrario: el 73 % de los nuevos desarrollos costeros son de lujo o VUT. La economía local pierde mano de obra cualificada: el 28 % de los trabajadores del sector servicios ha abandonado la zona desde 2022.
Datos Clave
- El alquiler medio en Málaga capital es de 1.280 €/mes. El salario medio es de 1.950 €.
- En Benalmádena, el 57 % de los alquileres son turísticos.
- La oferta de vivienda protegida en la provincia representa menos del 4 % del parque residencial.
- El 61 % de los jóvenes menores de 35 años en la Costa del Sol vive con sus padres.
- La tasa de rotación de inquilinos residenciales supera el 40 % anual por inseguridad jurídica.
¿Qué soluciones reales están en marcha?
El Gobierno andaluz aprobó en abril de 2026 un decreto para limitar los VUT a un máximo de 90 días/año en zonas saturadas. Pero no incluye sanciones por incumplimiento. El Ayuntamiento de Fuengirola lanzó un plan de 300 viviendas sociales con alquileres vinculados al IPC y no al mercado.
El papel de la Unión Europea
La UE exige a España cumplir la Directiva 2023/2225 sobre vivienda asequible. Bruselas advirtió en mayo de 2026 que la falta de avances podría derivar en sanciones financieras. El informe destaca la “falta de coordinación entre administraciones” y la “ausencia de datos fiables sobre el stock real de vivienda residencial”.
La crisis de la vivienda en la Costa del Sol no es solo local. Es un síntoma de un modelo turístico insostenible. Sin regulación efectiva, la región seguirá perdiendo población estable y diversidad socioeconómica. La inversión debe redirigirse: no solo a hoteles, sino a infraestructura residencial con garantías legales reales.
