El verano eleva el riesgo de quemaduras solares, especialmente en zonas como A Coruña, donde las temperaturas suben y la radiación UV alcanza niveles peligrosos. El dermatólogo Eduardo Fonseca Capdevila, exjefe del servicio de Dermatología del CHUAC, alerta sobre prácticas comunes que reducen la eficacia de la fotoprotección. Su experiencia de 30 años en clínica y docencia refuerza la urgencia de adoptar hábitos basados en evidencia.
¿Por qué la crema solar no siempre protege como debería?
Muchos usuarios aplican el fotoprotector una sola vez al día, sin reponerlo tras el sudor, el baño o la fricción. Eso anula su efectividad. La aplicación debe repetirse cada dos horas si hay exposición continua. Además, se recomienda usar al menos 30 ml (una cucharada sopera) para cubrir el cuerpo adulto completo.
La dosis real importa más que el SPF
Un factor de protección solar (SPF) alto no compensa una aplicación insuficiente. Aplicar solo la mitad de la cantidad recomendada reduce la protección a menos del 30 % del valor declarado. El SPF 50+ no protege el doble que el SPF 30 si se usa de forma incorrecta.
¿Qué pasa con los niños y la radiación UV?
Las quemaduras solares en la infancia son un factor de riesgo comprobado para el desarrollo futuro de melanoma maligno. La piel infantil tiene menos melanina y una barrera cutánea inmadura. Por eso, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) desaconseja el uso de filtros solares en menores de 6 meses.
Alternativas seguras para bebés y niños pequeños
- Evitar la exposición directa entre las 12:00 y las 16:00 h.
- Usar ropa de tejido apretado con factor UV (UPF 50+).
- Priorizar sombreros de ala ancha y gafas con filtro UV400.
- Aplicar fotoprotector físico (óxido de zinc o dióxido de titanio) a partir de los 6 meses.
¿Qué dice la normativa europea sobre los filtros solares?
El Reglamento (CE) Nº 1223/2009 exige que los productos cosméticos, incluidos los fotoprotectores, cumplan con pruebas rigurosas de eficacia UVB/UVA, estabilidad y seguridad cutánea. Desde 2022, la Comisión Europea exige que el índice UVA figure junto al SPF en el etiquetado (relación mínima 1:3). España aplica esta norma mediante la Inspección de Sanidad.
Impacto económico del daño solar evitable
Cada año, el Sistema Nacional de Salud destina más de 120 millones de euros al tratamiento del cáncer de piel no melanoma. El melanoma, aunque menos frecuente, representa el 80 % de las muertes por cáncer cutáneo. La prevención reduce costes: una campaña de concienciación en Galicia bajó un 18 % las consultas dermatológicas por quemaduras en 2025.
¿Qué recomienda un experto con 30 años de experiencia clínica?
Fonseca Capdevila insiste en que la prevención no depende solo del producto, sino del comportamiento. “No se trata de buscar el SPF más alto, sino de entender cuándo, cómo y cuánto aplicar”, afirma. Su recomendación clave es combinar fotoprotección tópica, medidas físicas y autoexamen cutáneo mensual.
Datos Clave
- Las quemaduras solares en menores de 10 años duplican el riesgo de melanoma en la edad adulta.
- El 90 % de los cánceres de piel son atribuibles a la exposición solar evitable.
- Solo el 12 % de los españoles reponen la crema solar cada dos horas, según la Encuesta Nacional de Hábitos Dermatológicos 2026.
- Los filtros solares físicos son más estables y menos irritantes, especialmente en pieles sensibles o con rosácea.
- La radiación UV alcanza el 80 % de su intensidad incluso bajo la sombra ligera o en días nublados.
El contexto actual exige integrar la salud cutánea en las políticas públicas de prevención. La Ley General de Salud Pública ya incluye la promoción de la fotoprotección en entornos escolares y laborales al aire libre. Además, la Agencia Tributaria permite deducir como gasto profesional el coste de cremas solares para trabajadores expuestos (como camioneros, agricultores o albañiles), siempre que se acredite la exposición laboral.
