El Instituto Oncológico de Oporto (IPO Porto) ha adjudicado dos equipos de protonterapia por 53 millones de euros. Esto marca el inicio real del Centro Nacional de Protonterapia en Portugal. Galicia también activará su centro en 2026. Los pacientes españoles ya no tendrán que viajar a Suiza o Alemania para acceder a este tratamiento de precisión. La tecnología reduce daño en tejidos sanos y mejora la supervivencia en tumores pediátricos y cerebrales.
¿Qué es la protonterapia y por qué cambia el tratamiento del cáncer?
La protonterapia es una forma avanzada de radioterapia. Usa protones en lugar de rayos X para atacar tumores con mayor exactitud. Los protones liberan su energía en un punto específico: el brazo de Bragg. Esto evita irradiar tejidos cercanos.
Esto es clave en niños, cuyos órganos están en desarrollo. También es esencial en tumores cerca de estructuras sensibles: cerebro, médula espinal o glándulas salivales.
¿Cómo se compara con la radioterapia convencional?
La radioterapia estándar usa fotones. Estos atraviesan el cuerpo y dañan tejidos antes y después del tumor. Los protones, en cambio, se detienen en el blanco. El resultado: hasta un 60 % menos de radiación en zonas sanas.
¿Qué impacto tiene en el sistema sanitario español?
España no tiene centros públicos de protonterapia operativos. Solo existen dos unidades privadas: en Madrid y Barcelona. Su acceso está limitado por coste y criterios de selección estrictos.
Galicia activará su centro en 2026. Será el primero en el Estado español. Esto acelerará la demanda de acuerdos de colaboración transfronteriza con Portugal. El IPO Porto ya acepta pacientes del Sistema Nacional de Salud español bajo el régimen de asistencia sanitaria transfronteriza (Reglamento UE 883/2004).
¿Qué dice la normativa europea?
El Reglamento UE 883/2004 permite a los ciudadanos recibir tratamiento en otro Estado miembro con financiación pública. Pero requiere autorización previa. Portugal ya ha integrado el Centro Nacional de Protonterapia en su cartera de prestaciones públicas. España aún no lo ha hecho.
¿Cuál es el marco económico y tecnológico de la inversión?
Los 53 millones de euros cubren adquisición, instalación, blindaje de salas y formación del personal. La empresa Ion Beam Applications (IBA) suministrará los equipos Proteus®ONE, líderes en Europa por su tamaño compacto y bajo consumo energético.
Esta inversión forma parte de un esfuerzo más amplio: la Estrategia Europea de Cáncer 2023–2030, que prioriza el acceso equitativo a tratamientos de vanguardia. Portugal se convierte así en hub regional. Se estima que atenderá a más de 1.200 pacientes al año, incluidos 200 de España.
¿Qué implica para los profesionales sanitarios?
Se necesitan físicos médicos especializados en dosimetría de protones, técnicos en radioterapia certificados en equipos IBA y oncólogos radioterápicos con formación específica. España carece de programas oficiales de especialización en protonterapia. La Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía ya ha lanzado una convocatoria piloto para formación dual con el IPO Porto.
¿Qué datos clave debe conocer un paciente o profesional?
- La protonterapia reduce hasta un 60 % la radiación en tejidos sanos frente a la radioterapia convencional.
- El Centro Nacional de Protonterapia de Portugal opera bajo financiación pública desde 2026.
- Galicia activará su centro público de protonterapia en el segundo semestre de 2026.
- Los equipos Proteus®ONE de IBA requieren salas con blindaje de hasta 3,5 metros de hormigón.
- El tratamiento está indicado para tumores pediátricos, craneofaciales, de base de cráneo y tumores recurrentes.
- España aún no incluye la protonterapia en su cartera de prestaciones del Sistema Nacional de Salud.
El avance en Oporto no es solo portugués. Es un punto de inflexión para la oncología ibérica. La inversión de 53 millones de euros no solo trae tecnología. Trae accesibilidad, equidad y un nuevo estándar clínico. La presión sobre los sistemas públicos aumentará: los pacientes exigirán transparencia en los criterios de acceso y los gobiernos, inversión sostenida en formación y equipamiento. La protonterapia ya dejó de ser un lujo. Es una necesidad médica con respaldo científico y demanda creciente.
