La reforma laboral ha establecido un umbral claro para la conversión automática a contrato indefinido: 18 meses de trabajo temporal en un periodo de 24 meses. Esta regla ya está en vigor y afecta a miles de trabajadores en España. Aplica tanto con un solo empleador como con varias empresas del mismo grupo. También rige en casos de sucesión empresarial o subrogación. Las empresas deben actuar ya, o asumir sanciones y reclamaciones.
¿Qué significa exactamente el umbral de 18 meses?
El artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores establece que cualquier persona contratada mediante dos o más contratos temporales por circunstancias de la producción —ya sea directamente o a través de una empresa de trabajo temporal (ETT)— adquiere la condición de trabajador fijo si supera los 18 meses en un plazo de 2 años.
Esto ocurre con o sin solución de continuidad, y tanto para el mismo puesto como para funciones distintas. Incluso si el trabajador ha estado en varias empresas del mismo grupo, el cómputo es acumulativo.
El puesto también se fija, no solo la persona
La norma no solo protege al trabajador: el puesto de trabajo se convierte en fijo. Si un cargo ha estado cubierto con contratos temporales durante más de 18 meses en 2 años, quien lo ocupe en ese momento pasa a ser indefinido. Esto evita la rotación artificial y el uso abusivo de la temporalidad.
¿Qué excepciones siguen permitidas?
La ley mantiene ciertas modalidades de contratación temporal. La más relevante es el contrato de sustitución, que sigue vigente bajo condiciones estrictas.
Requisitos del contrato de sustitución
Este tipo de contrato solo es válido para cubrir a un trabajador con derecho a reserva de puesto, como en casos de baja médica, permiso de maternidad o excedencia. Debe identificar expresamente a la persona sustituida y la causa legal que lo justifica.
Además, la ley permite que la prestación comience hasta 15 días antes de la ausencia, siempre que sea imprescindible para garantizar la continuidad operativa. Este margen no puede exceder los 15 días.
También se autoriza para completar jornadas reducidas, como las derivadas del cuidado de menores o personas dependientes.
¿Cómo afecta esta norma al mercado laboral actual?
En 2026, el 26,4 % de los asalariados en España sigue en contratos temporales, según el INE. La nueva regla presiona a las empresas para reestructurar sus plantillas. El impacto económico es directo: mayor estabilidad salarial, menor rotación y costes asociados a reclutamiento y formación.
Sin embargo, también genera desafíos. Algunas pymes reportan dificultades para adaptarse sin apoyo técnico ni financiero. El Ministerio de Trabajo ha activado líneas de asesoramiento gratuito para PYMEs y autónomos.
¿Qué marco legal regula esta conversión?
La base es el Estatuto de los Trabajadores, reformado por la Ley Orgánica 3/2022 y actualizado por el Real Decreto-Ley 1/2023. Además, la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 2022 exige que los Estados miembros eviten la fictio temporis, es decir, la simulación de contratos temporales para evitar la fijación.
La Inspección de Trabajo puede sancionar a empresas que incumplan con multas de hasta 187.515 € por infracción muy grave. También puede declarar la nulidad del contrato temporal y ordenar la readmisión con carácter indefinido.
Datos Clave
- El cómputo de los 18 meses es acumulativo, incluso entre distintas ETT o empresas del mismo grupo.
- La conversión a indefinido es automática e inmediata, sin necesidad de solicitud del trabajador.
- El contrato de sustitución requiere identificación expresa del sustituido y la causa legal.
- La norma aplica también en casos de subrogación empresarial, como tras compraventas o fusiones.
- Las empresas deben revisar sus plantillas antes del 30 de septiembre de 2026 para evitar sanciones.
El endurecimiento de la norma responde a un objetivo claro: acabar con la precariedad laboral estructural. No se trata de eliminar la temporalidad, sino de impedir su uso abusivo. La clave está en la trazabilidad, la transparencia y la responsabilidad empresarial. El sistema ya no tolera la rotación como estrategia de gestión de costes.
