La FIFA ha desatado una fuerte polémica al prohibir el uso del español en ruedas de prensa del Mundial 2026 cuando no participan selecciones hispanohablantes. La medida afecta directamente a periodistas, futbolistas bilingües y audiencias latinoamericanas. México, coanfitrión del torneo, ve cuestionada su visibilidad lingüística. La decisión choca con la realidad demográfica y cultural del territorio anfitrión.
¿Por qué la FIFA prohíbe el español en ruedas de prensa del Mundial 2026?
La FIFA aplica su Reglamento de Comunicación Oficial, que establece que las conferencias deben realizarse únicamente en los idiomas oficiales del torneo: inglés, francés, español y árabe. Sin embargo, su interpretación restrictiva exige que el español solo se active cuando al menos una selección de habla hispana esté presente en el partido inmediato.
Esto ignora que el torneo se desarrolla en Estados Unidos, Canadá y México, donde el español es lengua materna de más de 60 millones de personas. Además, el coanfitrión México aporta el 35 % de la infraestructura y el 42 % de la audiencia total del torneo, según datos de la Federación Mexicana de Fútbol.
¿Qué impacto tiene esta norma en los medios y en la economía del torneo?
La restricción ha generado pérdidas tangibles para medios hispanos. Canales como Azteca Deportes y ESPN Deportes reportan una caída del 22 % en engagement durante ruedas de prensa con jugadores bilingües. Esto afecta sus ingresos por publicidad y patrocinios asociados.
Además, la medida contradice el Plan Estratégico 2023–2027 de la FIFA, que prioriza la “inclusión lingüística” y el “acceso equitativo a la información”. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que cada 10 % de reducción en cobertura mediática en español implica una pérdida de 14 millones de dólares en ingresos por derechos de transmisión en la región.
¿Es legal esta restricción desde el punto de vista normativo?
No existe una base legal internacional que respalde la exclusión lingüística en eventos multilaterales. La Convención de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005) obliga a los Estados miembros —incluidos México, EE.UU. y Canadá— a garantizar la presencia del español en espacios públicos de alcance transnacional.
Además, la Ley Federal de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas y Comunidades Migrantes de México (2024) exige que cualquier evento de carácter internacional celebrado en su territorio respete la pluralidad lingüística. La FIFA no ha presentado exención formal ante esta normativa.
¿Qué dicen los jugadores bilingües?
Achraf Hakimi y Vinicius Jr no son casos aislados. Ambos nacieron o residieron largos periodos en países de habla hispana. Hakimi, criado en Madrid, domina el español como lengua materna. Vinicius, tras tres temporadas en el Real Madrid, lo usa diariamente en entrenamientos y entrevistas informales.
Su reacción espontánea —defender el derecho a responder en español— evidencia una brecha entre el reglamento formal y la práctica real del fútbol global.
¿Qué dice el Comité Organizador sobre las excepciones?
El Comité Organizador del Mundial 2026 ha reiterado que “las excepciones se evalúan caso por caso”, pero no ha publicado criterios objetivos ni protocolos de apelación. No hay registro de ninguna solicitud de excepción aprobada desde el inicio del torneo.
¿Cómo reaccionan los organismos de regulación mediática?
La Unión Iberoamericana de Radiodifusión (UIR) ha emitido una nota de preocupación, calificando la medida como “discriminatoria y contraria al espíritu olímpico del fútbol”. La Asociación de Periodistas Deportivos de América Latina (APDAL) ha iniciado una consulta jurídica conjunta con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Datos Clave
- La FIFA permite el español solo si hay al menos una selección hispanohablante en el partido inmediato.
- México aporta el 35 % de la infraestructura del Mundial 2026 y el 42 % de su audiencia total.
- El BID estima una pérdida de 14 millones de USD por cada 10 % de reducción en cobertura en español.
- La Convención de la UNESCO de 2005 obliga a garantizar la diversidad lingüística en eventos internacionales.
- No existe registro público de ninguna excepción aprobada al reglamento lingüístico desde el 10 de junio de 2026.
