El barril de Brent ha superado los 91 dólares, su nivel más alto desde mediados de junio de 2026. Esta escalada responde directamente a la escalada militar entre Irán y Estados Unidos, con ataques cruzados que amenazan el estrecho de Ormuz, una vía crítica para el 40 % del comercio mundial de petróleo. La volatilidad ya impacta en facturas de energía, inflación y políticas fiscales en Europa y España.
¿Qué ha desencadenado la subida del precio del petróleo?
La ruptura de la tregua entre Irán y Estados Unidos ha generado nueve días consecutivos de ataques mutuos. Tras la tercera baja confirmada en las filas estadounidenses, Washington lanzó un bombardeo aéreo en territorio iraní. Irán respondió con ataques con drones en Kuwait y Baréin, además de hacer explotar dos cargueros en el estrecho de Ormuz.
Estas acciones no solo violan el derecho internacional, sino que ponen en riesgo el tránsito marítimo de crudo. El estrecho procesa más de 20 millones de barriles diarios, y cualquier interrupción real o percibida dispara la especulación en los mercados.
¿Cómo afecta esta subida a la economía española?
España importa el 95 % de su petróleo, dependiendo casi por completo de mercados volátiles. Un aumento del 3,8 % en el precio del Brent se traduce en:
- Mayor coste del gasóleo y gasolina en estaciones de servicio.
- Presión adicional sobre la inflación subyacente, ya en el 3,2 % en junio de 2026.
- Riesgo de revisión al alza de las tarifas eléctricas, dado que el 12 % de la generación nacional sigue vinculada a centrales de ciclo combinado.
- Impacto en el sector del transporte y la logística, clave para la competitividad exportadora.
El Banco de España advirtió en su último informe que una subida sostenida por encima de los 90 dólares podría reducir el crecimiento del PIB en 0,4 puntos porcentuales antes de 2027.
¿Qué dice el marco legal internacional sobre estos ataques?
Los ataques con drones en territorio kuwaití y baréiní violan el principio de soberanía territorial consagrado en la Carta de las Naciones Unidas (Artículo 2.4). Además, la explosión de cargueros en aguas internacionales del estrecho de Ormuz puede constituir un acto de piratería bajo el Derecho del Mar (Convención de Montego Bay).
La Unión Europea activó el 19 de julio su Mecanismo de Respuesta Rápida a Crisis Energéticas, que permite coordinar reservas estratégicas y reasignar flujos de suministro. España ya ha solicitado la activación de la Reserva Estratégica de Petróleo (REP), gestionada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
¿Qué implica para los mercados energéticos a corto plazo?
La volatilidad no es coyuntural, es estructural
Los operadores ya precifican una probabilidad del 68 % de cierre parcial del estrecho de Ormuz en las próximas tres semanas, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Esto ha llevado a:
- Un aumento del 32 % en los contratos a futuro del Brent a tres meses.
- La reactivación de cláusulas de fuerza mayor en acuerdos de suministro entre refinadores europeos y compañías del Golfo.
- Una revisión urgente de los planes de seguridad energética nacional, con énfasis en el almacenamiento y la diversificación de rutas.
Datos Clave
- El barril de Brent cotizó en 91,43 dólares, su máximo desde el 11 de junio de 2026.
- El WTI superó los 84 dólares, con un alza del 18 % intersemanal.
- El estrecho de Ormuz maneja el 40 % del comercio mundial de petróleo.
- España depende del petróleo importado en un 95 %.
- La Reserva Estratégica de Petróleo (REP) cubre 90 días de consumo neto, según la normativa europea.
La escalada entre Irán y Estados Unidos no es solo un conflicto regional: es un factor sistémico de riesgo energético. Su impacto se siente ya en las estaciones de servicio, en las facturas industriales y en las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo. La estabilidad del golfo Pérsico sigue siendo la variable más sensible del precio del petróleo hoy.
