El Plan Albufera marca un punto de inflexión en la gestión integrada de territorio, clima y biodiversidad en la Comunidad Valenciana. Tras la dana de octubre de 2024, que puso a prueba la resiliencia del ecosistema, se han desplegado 187 millones de euros en actuaciones técnicas, legales y sociales. El objetivo: convertir l’Albufera en un modelo replicable de adaptación climática y coexistencia sostenible entre agricultura, infraestructura y conservación.
¿Qué implica el soterramiento de 5 km de líneas eléctricas en l’Albufera?
El acuerdo entre la Generalitat Valenciana e Iberdrola elimina 90 apoyos aéreos y entierra más de cinco kilómetros de redes eléctricas. Esta medida reduce el impacto visual, evita riesgos de incendio y protege las aves migratorias que usan el humedal como zona de descanso.
El soterramiento forma parte de un compromiso legal vinculado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) de la UE. Cumple con la Directiva Hábitats y la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2030.
¿Por qué priorizar la infraestructura subterránea en un espacio protegido?
- Evita la fragmentación del hábitat de especies como la garza real, el martín pescador y el flamenco común.
- Reduce el riesgo de colisiones aviares: el 12 % de las muertes de aves en zonas húmedas españolas están vinculadas a líneas aéreas.
- Alinea con el Reglamento de Infraestructuras Verdes de la Comunidad Valenciana (Decreto 12/2025).
¿Cómo ha funcionado l’Albufera como esponja tras la dana?
La consellera Susana Camarero definió el humedal como una “esponja natural”. Durante la dana, l’Albufera absorbió más de 32 hm³ de agua, reduciendo un 40 % el pico de avenida en el río Júcar. Esto evitó daños estimados en 92 millones de euros en zonas urbanas y agrícolas aguas abajo.
Este comportamiento validó su rol como infraestructura verde de protección contra inundaciones. Ahora se replica en el diseño de los parques inundables, que formarán parte del corredor fluvial del Júcar.
¿Qué aporta el sistema de monitorización en tiempo real?
- Calidad del agua: sensores de nitratos, turbidez y oxígeno disuelto actualizados cada 15 minutos.
- Suelos agrícolas: análisis de salinidad y materia orgánica en 142 puntos de muestreo.
- Acequia Real del Júcar: mejora de caudales con 3 nuevas compuertas inteligentes y filtración natural mediante humedales construidos.
¿Qué impacto económico tiene el Plan Albufera?
La inversión de 187 millones no solo restaura el ecosistema: impulsa la economía circular del arroz valenciano. El 78 % de la producción de arroz de España se concentra en la comarca. El plan incluye ayudas directas a 1.240 explotaciones para transición a riego por goteo y control de nutrientes.
Además, el turismo sostenible generó 42 millones de euros en 2025. El nuevo corredor fluvial de 72 km incluirá ciclorrutas, miradores accesibles y centros de interpretación gestionados por cooperativas locales.
¿Qué marco legal regula estas actuaciones?
- Ley 4/2023 de Cambio Climático y Transición Energética de la Comunidad Valenciana.
- Real Decreto-Ley 17/2024 sobre infraestructuras verdes y servicios ecosistémicos.
- Acuerdo de colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (2025–2027).
¿Qué datos clave resume el Plan Albufera?
- Inversión total: 187 millones de euros.
- Líneas eléctricas soterradas: más de 5 km y 90 apoyos eliminados.
- Extensión del corredor fluvial: 72 km de recorridos verdes y fluviales.
- Agua laminada durante la dana: 32 hm³, con reducción del 40 % en el pico de avenida.
- Superficie de suelos agrícolas evaluados: 142 puntos de muestreo.
- Número de explotaciones arroceras beneficiadas: 1.240.
El Plan Albufera no es solo una respuesta a una catástrofe. Es un nuevo estándar de gobernanza ambiental: técnico, participativo y económicamente viable. Su éxito se mide en biodiversidad recuperada, caudales estabilizados y rentas sostenibles para las comunidades locales.
