La Comunitat Valenciana se enfrenta a un desafío significativo con la sobrepoblación de jabalíes, que ha llevado al Consell a implementar un decreto ley de medidas extraordinarias y preventivas. Este decreto, aprobado recientemente, tiene como objetivo combatir la peste porcina africana y regular la población de jabalíes en 542 municipios de la región. La situación ha sido considerada crítica, y el gobierno ha asignado un presupuesto de 6 millones de euros para abordar el problema.
Una parte importante de este presupuesto, 2 millones de euros, se destinará a fomentar la caza de jabalíes y su retirada del medio natural. El resto, 4 millones de euros, se utilizará para financiar un servicio de control poblacional complementario y establecer una Unidad Logística que coordine las acciones necesarias. La peste porcina africana, aunque no afecta a los humanos, representa una amenaza considerable para el sector ganadero, lo que ha llevado a la necesidad de intensificar las medidas de control.
### Estrategias de Control y Gestión
El decreto ley establece que los titulares de espacios cinegéticos, que incluyen sociedades y clubes de cazadores, así como entidades privadas y ayuntamientos, son responsables de la gestión de las poblaciones de jabalíes en sus áreas. Esto es crucial, ya que más del 80% del territorio valenciano susceptible de albergar jabalíes está bajo su gestión. Sin embargo, el 20% restante del territorio no cuenta con un titular específico, lo que complica la situación.
Para abordar esta falta de gestión en áreas no municipales, la Generalitat ha decidido destinar recursos específicos que permitan controlar la población de jabalíes. Esto incluye la implementación de un servicio de control de fauna y una unidad logística para la recogida y destrucción de cadáveres de jabalíes. La coordinación de estas acciones es fundamental para evitar la dispersión de la peste porcina africana en caso de un brote.
El decreto también contempla ayudas directas a los titulares de cotos de caza, quienes recibirán una compensación de 40 euros por cada jabalí cazado y retirado del medio natural. Esta medida se aplicará a los ejemplares abatidos entre el 1 de enero y el 15 de septiembre de 2026, lo que incentivará la caza y la gestión de la población de jabalíes en la región.
### Colaboración con Vaersa y Medidas Adicionales
El decreto incluye un encargo a la empresa pública Vaersa, que se encargará de habilitar un servicio específico de recogida de animales cazados y de implementar un dispositivo de trampeo. Este dispositivo se centrará en instalar cajas trampa en áreas donde la caza tradicional no sea efectiva. Esta estrategia busca garantizar una actuación integral y eficiente en la gestión de la población de jabalíes, especialmente en zonas de seguridad y terrenos que no son aptos para la caza.
Además, la Generalitat ha identificado zonas prioritarias para la intervención, como los corredores viarios de riesgo, donde la presencia de fauna silvestre puede causar accidentes. Las carreteras A-7, AP-7, N-232, A-3, A-23, CV-35 y CV-10 han sido señaladas como áreas de especial atención preventiva. La iniciativa no solo busca controlar la población de jabalíes, sino también actualizar y armonizar los protocolos de vigilancia pasiva, lo que permitirá contar con información más sólida y aplicar criterios homogéneos en toda la Comunitat Valenciana.
La implementación de estas medidas es un paso crucial para garantizar la seguridad en las carreteras y proteger el sector ganadero de los efectos potencialmente devastadores de la peste porcina africana. La colaboración entre diferentes departamentos y la participación activa de los titulares de cotos de caza son esenciales para el éxito de este plan.
En resumen, la Comunitat Valenciana está tomando medidas decisivas para controlar la sobrepoblación de jabalíes y mitigar los riesgos asociados a la peste porcina africana. Con un enfoque integral que incluye incentivos económicos, colaboración con entidades públicas y una gestión activa de la fauna, se espera que estas acciones contribuyan a restaurar el equilibrio en el ecosistema y proteger la economía local.