La reciente investidura de Juanfran Pérez Llorca como nuevo presidente de las Corts Valencianes ha marcado un hito en la política regional. En su discurso, Llorca, candidato del Partido Popular (PP), ha abordado las principales demandas de Vox, el partido con el que necesita contar para gobernar, y ha dejado claro su compromiso con una agenda que incluye la inmigración y el desarrollo de infraestructuras hidráulicas en la Comunidad Valenciana.
**Un discurso de continuidad y promesas firmes**
Pérez Llorca comenzó su intervención con un mensaje de continuidad, prometiendo extender «el cambio que comenzó en 2023» bajo la administración de Carlos Mazón. Aunque Mazón no estuvo presente en el hemiciclo, Llorca no escatimó en elogios hacia Vox, agradeciendo el «pacto responsable» que firmaron al inicio de la legislatura. Este pacto ha sido fundamental para su ascenso al poder, y su discurso estuvo diseñado para mantener la atención y el apoyo de los 13 diputados de Vox, quienes escucharon con atención pero sin aplaudir al finalizar su intervención.
El nuevo presidente se comprometió a trabajar por la estabilidad de la Comunidad Valenciana, destacando logros como la reducción de listas de espera y la defensa de la «libertad educativa». Sin embargo, su discurso también incluyó una clara crítica al Gobierno central, especialmente en lo que respecta a la construcción de obras hidráulicas, un tema que ha sido una de las exigencias de Vox. Llorca prometió una «via tranquila, firme y trabajadora» en su gestión, enfatizando su compromiso con los valencianos y su pueblo natal, Finestrat.
**La inmigración y el Pacte Verd europeo en el centro del debate**
Uno de los momentos más impactantes de su discurso fue su referencia a la inmigración, un tema que ha generado controversia en la política española. Llorca describió la inmigración como un «problema» y un «reto complejo», alineándose con las posturas de Vox. Afirmó que la convivencia y la seguridad son esenciales, y que la presión sobre los servicios públicos se ha incrementado debido a la llegada desordenada de inmigrantes. En este contexto, instó a «ordenar la inmigración desde el sentido común», una frase que resonó con los postulados de Vox.
Además, Llorca se mostró firme en su oposición al Pacte Verd europeo, al que calificó como «la mayor amenaza para los agricultores valencianos». Argumentó que este pacto impone más cargas burocráticas y desigualdades frente a productos de terceros países. En su defensa del sector primario, Llorca se comprometió a luchar contra lo que considera una «impostura ecologista» promovida por las élites europeas.
En cuanto a la energía, el nuevo presidente defendió la continuidad de la planta nuclear de Cofrentes, argumentando que no quiere depender de decisiones tomadas a miles de kilómetros. «Cofrentes no se cierra», afirmó con determinación, destacando la tendencia internacional hacia la prolongación de este tipo de centrales.
Llorca también abordó la necesidad de realizar obras hidráulicas significativas, como presas y canalizaciones, para prevenir futuras inundaciones. Este compromiso con la infraestructura es parte de su estrategia para asegurar el desarrollo y la seguridad en la región.
**Un llamado a la unidad y la responsabilidad**
El discurso de Pérez Llorca no solo se centró en las demandas de Vox, sino que también hizo un llamado a la unidad y la responsabilidad en la gestión de la inmigración. Se comprometió a trabajar en fórmulas legales para garantizar que los menores migrantes sean reunidos con sus familias, en línea con las exigencias de Vox. Además, propuso la diferenciación por país de origen en las estadísticas de delitos, una medida que ha sido objeto de debate en la política española.
Llorca concluyó su discurso con un mensaje claro: la necesidad de abordar estos temas con transparencia y sin hipocresías. Afirmó que solo con información completa se pueden tomar medidas proporcionadas y efectivas. Este enfoque directo y sin rodeos ha sido bien recibido por sus aliados en Vox, quienes valoran su disposición a abordar temas sensibles de manera abierta.
La investidura de Juanfran Pérez Llorca representa un cambio significativo en la política valenciana, con un enfoque claro en las demandas de Vox y una promesa de continuidad en la gestión. Su capacidad para navegar en este nuevo entorno político será crucial para su éxito como presidente de las Corts Valencianes.
