La búsqueda del velero Admirante, desaparecido en aguas alicantinas desde el 15 de enero, ha entrado en una fase crítica tras una semana sin resultados. Este operativo, que involucra a Salvamento Marítimo y la Guardia Civil, se ha intensificado en un intento por localizar tanto la embarcación como al único tripulante a bordo, un hombre de 69 años con escasos conocimientos de navegación. La última comunicación del desaparecido, realizada a través del servicio de Emergencias 112, reveló que se encontraba a la deriva y que su única forma de contacto era su teléfono móvil, el cual se quedó sin batería, dejándolo completamente aislado en medio del mar.
### La Última Comunicación y el Inicio de la Búsqueda
El viernes por la tarde, el hombre logró contactar con Emergencias para solicitar ayuda, informando que había echado el ancla para evitar ser arrastrado por las corrientes. Sin embargo, no pudo proporcionar su ubicación exacta antes de que la llamada se interrumpiera. Su esposa, preocupada por la falta de noticias, se dirigió a la comandancia de la Guardia Civil en Gandia para reportar la desaparición. A partir de ese momento, se activaron los primeros medios de búsqueda.
Desde el inicio del operativo, los equipos de rescate han estado trabajando sin descanso, peinando la costa alicantina y ampliando el perímetro de búsqueda a medida que pasaban los días. Inicialmente centrados en la zona de Benidorm, los esfuerzos se han extendido hacia el norte y el sur de la provincia, abarcando incluso el litoral de la Región de Murcia. A pesar de la intensa búsqueda, no se ha encontrado ninguna pista que indique el paradero del velero o del tripulante.
### Desafíos en la Búsqueda y Esperanzas Persistentes
Con el paso de los días, las probabilidades de encontrar al hombre y su embarcación han ido disminuyendo, lo que ha llevado a los equipos de rescate a una fase crítica. Sin embargo, desde Salvamento Marítimo se mantiene la esperanza de que aún sea posible localizar el velero. Para ello, se han movilizado diversos recursos, incluyendo el avión Sasemar 308, que ha estado realizando un rastreo aéreo de las aguas alicantinas y más allá, hasta alcanzar el límite de la responsabilidad marítima de España.
Además, se han emitido avisos a navegantes para que cualquier embarcación en la zona pueda informar sobre la situación. A pesar de que la búsqueda se ha cerrado sin resultados en varias ocasiones, los esfuerzos se reanudarán con la esperanza de encontrar algún vestigio de la embarcación que ya lleva una semana a la deriva. La situación se complica aún más debido a las condiciones meteorológicas adversas provocadas por la borrasca Harry, que podría haber arrastrado el velero hacia aguas más profundas o incluso hacia la costa de Argelia.
La comunidad marítima y los familiares del desaparecido siguen con la esperanza de que, a pesar de las adversidades, se logre encontrar alguna pista que ayude a resolver este angustiante misterio. La búsqueda continúa, y cada día se realizan nuevos esfuerzos para localizar al tripulante y su velero, que se ha convertido en un símbolo de la lucha por la vida en el mar.
