La situación de emergencia provocada por la dana del 29 de octubre ha llevado a que José Manuel Cuenca, jefe de gabinete del presidente en funciones de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, comparezca ante los juzgados de Catarroja. Cuenca ha admitido que fue él quien organizó una comida con la periodista Maribel Vilaplana, lo que ha suscitado una serie de interrogantes sobre la gestión de la crisis y la agenda del presidente durante ese día crítico.
Cuenca, quien ha estado al lado de Mazón desde la campaña electoral de 2023, ha declarado que tenía conocimiento de la ubicación del presidente durante la tarde del 29-O. Según su testimonio, él y Mazón tenían la intención de dirigirse a Utiel, donde se iba a establecer un puesto de mando avanzado, pero las severas inundaciones que afectaron a la ciudad complicaron su desplazamiento. A pesar de la alerta roja emitida por Emergencias, Mazón mantuvo su agenda hasta que la situación se tornó insostenible.
### La Agenda de Mazón y la Emergencia
Durante su declaración, Cuenca explicó que el día de la dana, la emergencia estaba en pleno funcionamiento y que la consellera de Emergencias, Salomé Pradas, les mantenía informados sobre la evolución de la situación. A las 16:56 horas, Cuenca se comunicó con Mazón para advertirle que la situación en Utiel se estaba complicando, a lo que el presidente respondió que se comunicaría con Pradas para coordinar su visita a l’Eliana después de la reunión del Cecopi, el centro de coordinación de emergencias.
Sin embargo, Cuenca no estuvo con Mazón durante gran parte del día, ya que se desplazó a Xàtiva y Benigànim por un asunto personal. A raíz de las inundaciones, no pudo regresar a València y tuvo que pasar la noche en una área de servicio en Carlet. Este desplazamiento ha generado dudas sobre la efectividad de la gestión de la crisis por parte del equipo de Mazón, especialmente considerando que la alerta roja se emitió a primera hora de la mañana.
La jueza encargada del caso ha justificado la citación de Cuenca debido a las comunicaciones que pudo haber tenido con Pradas, sugiriendo que podría haberle informado sobre decisiones críticas durante la emergencia. Las llamadas registradas entre Cuenca y Pradas, así como los mensajes enviados a Mazón, han sido objeto de análisis en el marco de la investigación.
### La Comida con Vilaplana y la Gestión de Crisis
El encuentro entre Cuenca y Vilaplana ha sido un punto de controversia. Cuenca ha admitido que fue él quien agendó la comida, lo que ha llevado a cuestionar la prioridad que se le dio a la gestión de la emergencia frente a compromisos personales. A pesar de la gravedad de la situación, Mazón y su equipo continuaron con su agenda, lo que ha generado críticas sobre la falta de atención a la crisis.
La declaración de Cuenca también ha revelado que, a pesar de estar al tanto de la alerta roja, no se consideró necesario acudir al Cecopi, donde se estaba gestionando la emergencia. Esto ha llevado a cuestionar si la decisión de mantener la agenda habitual fue adecuada, dado el contexto de la crisis.
La situación se complica aún más con la pérdida de mensajes de Cuenca del día de la dana, lo que dificulta la reconstrucción de los eventos y las decisiones tomadas en ese momento crítico. La falta de documentación puede ser un obstáculo en la investigación, ya que se busca esclarecer la cadena de decisiones y la comunicación entre los miembros del gobierno durante la emergencia.
La jueza ha señalado que la citación de Cuenca es fundamental para entender el proceso de toma de decisiones en un momento en que la comunidad se enfrentaba a una crisis sin precedentes. La investigación continúa, y se espera que las declaraciones de Cuenca y otros miembros del equipo de Mazón arrojen luz sobre la gestión de la emergencia y las responsabilidades de cada uno en la toma de decisiones.
