La secretaria general del PSPV y ministra de Ciencia, Diana Morant, ha arremetido contra el Partido Popular (PP) en una reciente comparecencia, donde ha exigido elecciones anticipadas y ha criticado las negociaciones entre el PP y Vox para encontrar un relevo para Carlos Mazón. Morant ha calificado estas maniobras como «tacticistas» y ha cuestionado qué derechos se verán afectados en estas negociaciones que, según ella, solo responden a intereses de ambos partidos. La ministra ha hecho hincapié en la necesidad de que estas negociaciones se realicen con «luz y taquígrafos» para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
En su intervención, Morant no escatimó en críticas hacia Mazón, quien, según ella, ha engañado a los valencianos con su dimisión, que considera una «dimisión fake». La ministra argumentó que Mazón sigue siendo el presidente y diputado, recibiendo su sueldo y protegido por su estatus aforado, lo que le impide rendir cuentas ante la justicia. Morant también se refirió a la reciente comparecencia de las asociaciones de víctimas de la dana en el Congreso, señalando que la única investigación que será útil es aquella que garantice reparación y justicia política.
### La Gestión de la Dana y las Responsabilidades del Consell
Morant extendió las responsabilidades en la gestión de la crisis provocada por la dana a todo el Consell, no solo a Mazón. Criticó la actuación de la vicepresidenta Camarero y del equipo del presidente, afirmando que todos son corresponsables de la falta de acción en un momento crítico. La ministra subrayó que las víctimas de la dana no se sienten consoladas ni aliviadas por la renuncia de Mazón, ya que consideran que su gestión fue ineficaz y que no se tomaron las decisiones adecuadas para salvaguardar vidas.
«La dimisión fake de Mazón debería incluir la dimisión de todo el PPCV», reclamó Morant, enfatizando que la inacción del Consell fue evidente y que la gestión de la crisis fue deficiente. La ministra también criticó a Juanfran Pérez Llorca, el posible sucesor de Mazón, al considerarlo un facilitador de las negociaciones con Vox y parte del mismo problema que ha llevado a la crisis actual. Morant advirtió que, de ser elegido, se estaría perpetuando una «coalición negacionista» que no abordará adecuadamente las necesidades de la población.
### Críticas a la Respuesta del Gobierno y la Emergencia Nacional
En su discurso, Morant también abordó las críticas sobre la lenta respuesta del Gobierno tras la crisis de la dana. Defendió que la Generalitat fue la responsable de declarar la emergencia de nivel 2 y que, aunque el Estado estaba dispuesto a colaborar, la decisión final recaía en el Consell. La ministra explicó que, si la respuesta fue tardía, fue porque la Generalitat no envió a los militares a ayudar en la gestión de la emergencia. Morant enfatizó que la Generalitat es la que mejor conoce el territorio y que la falta de acción no puede ser atribuida al Gobierno central.
Además, Morant se refirió a la posibilidad de declarar una emergencia nacional, aclarando que esto no se hizo porque sería como aplicar un artículo 155, lo que implicaría una intervención en la autonomía de la Generalitat. La ministra justificó que, en situaciones anteriores, como en el apagón, el Gobierno actuó a petición de las comunidades autónomas y no impuso unilateralmente un nivel de emergencia. Morant se mostró empática con el malestar de la población y reafirmó su compromiso de trabajar por una solución que garantice la justicia y la reparación para las víctimas de la dana.
La situación política en la Comunitat Valenciana se encuentra en un punto crítico, con la presión sobre el PP y Vox para encontrar un nuevo liderazgo que pueda abordar las preocupaciones de la ciudadanía y gestionar adecuadamente las crisis que han afectado a la región. La exigencia de Morant de una mayor transparencia y responsabilidad en la gestión pública resuena en un contexto donde la confianza de los ciudadanos en sus líderes está en juego. La ministra ha dejado claro que la situación actual requiere un cambio significativo en la forma en que se gestionan las crisis y se rinden cuentas a la población, abriendo la puerta a un debate más amplio sobre la gobernanza y la responsabilidad política en la Comunitat Valenciana.