La reciente tragedia ferroviaria en Adamuz ha desatado un intenso debate en el Senado, donde el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha comparecido para ofrecer explicaciones sobre el accidente que costó la vida a 45 personas. La situación ha generado una serie de acusaciones y críticas por parte de diferentes grupos parlamentarios, quienes han exigido responsabilidades y mayor transparencia en la investigación de los hechos.
**La Ruleta Rusa de las Infraestructuras**
Durante la sesión, el senador del PNV, Igotz López, expresó su preocupación por la gestión de las infraestructuras ferroviarias en España, acusando al gobierno de «jugar a la ruleta rusa». López recordó que desde 2010, el número de descarrilamientos ha ido en aumento, pasando de 9 en 2014 a 22 en 2024. Esta alarmante tendencia ha llevado a la necesidad de revisar los protocolos de seguridad y las soldaduras en las vías. «No se trata solo de saber qué ha fallado, sino de garantizar que esto no vuelva a suceder», insistió el senador, demandando una trazabilidad completa de la información relacionada con el accidente.
La senadora de Geroa Bai, Uxue Barkos, también cuestionó al ministro Puente sobre la reducción de la velocidad de los trenes en la línea Madrid-Barcelona tras la tragedia. «¿La Alta Velocidad española tenía demasiada velocidad, señor ministro?», preguntó, sugiriendo que las decisiones tomadas tras el accidente podrían haber sido insuficientes. Esta crítica se suma a las voces que piden una revisión exhaustiva de las infraestructuras y la seguridad ferroviaria en el país.
**Demandas de Dimisión y Responsabilidad**
La presión sobre el ministro Puente se intensificó cuando la portavoz de Vox, Paloma Gómez, exigió su dimisión, argumentando que no basta con señalar a un técnico como responsable. «La política va de responder cuando el sistema falla, y en Adamuz el sistema falló», afirmó, subrayando que un ministro que no asume responsabilidades tras una tragedia no debería permanecer en su cargo. Esta declaración refleja el clima de tensión y la urgencia de respuestas que se vive en el Senado.
Por su parte, la senadora de Más Madrid, Carla Antonelli, criticó al Partido Popular por pedir responsabilidades antes de que se complete la investigación. «Ustedes son los menos indicados para pedir responsabilidades, han condenado ya a Óscar Puente porque le tienen ganas», afirmó, sugiriendo que la política debería centrarse en la verdad y no en la búsqueda de culpables antes de tiempo.
El debate se ha visto marcado por la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien no asistió a la sesión, lo que generó críticas por parte de la oposición. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, anunció que su grupo parlamentario creará una comisión de investigación sobre la crisis ferroviaria, argumentando que el Gobierno ha ocultado información sobre la situación del ferrocarril en España. «Es mi obligación, dado que el Gobierno me está ocultando y engañando, decir a los españoles cómo está la situación del ferrocarril español», declaró Feijóo.
**Indemnizaciones y Compromisos del Gobierno**
En medio de este clima de tensión, el ministro Puente también abordó el tema de las indemnizaciones para los afectados por el accidente. Anunció un paquete de 20 millones de euros destinado a garantizar que ninguna familia de víctima enfrente una situación de desamparo tras la pérdida de un ser querido. «No se trata de poner precio al dolor, sino de garantizar que ninguna familia de víctima tenga que afrontar una situación de desamparo», enfatizó, destacando que estas indemnizaciones se percibirán en un solo pago y estarán exentas de tributaciones.
Además, Puente defendió la gestión del mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias, asegurando que la línea Madrid-Sevilla, donde ocurrió el accidente, ha estado sometida a un proceso de renovación constante durante 30 años. «No es una infraestructura olvidada ni maltratada», insistió, mientras detallaba los trabajos realizados en el tramo de vía en cuestión.
La comparecencia de Puente en el Senado ha puesto de manifiesto la complejidad de la situación y la necesidad de un debate abierto y transparente sobre la seguridad ferroviaria en España. Las voces de los diferentes grupos parlamentarios reflejan la urgencia de esclarecer los hechos y garantizar que tragedias como la de Adamuz no se repitan en el futuro. La presión sobre el Gobierno y la exigencia de respuestas claras continúan siendo el foco de atención en este delicado asunto.
