Más de 27.000 estudiantes de Educación Infantil y Primaria en Galicia y Castilla y León completaron el programa educativo Alimentes de Gadis en el curso 2025–2026. El itinerario digital, alineado con los currículos oficiales, aborda alimentación saludable, consumo responsable y sostenibilidad ambiental. Las visitas presenciales a supermercados refuerzan el aprendizaje con experiencias prácticas y reales.
¿Cómo funciona el programa Alimentes de Gadis en las aulas?
Alimentes de Gadis no es un recurso complementario: es un programa estructurado que se integra en la planificación docente. Cada unidad didáctica vincula contenidos curriculares con competencias clave: ciencias naturales, matemáticas, lengua y valores. Los materiales digitales incluyen vídeos interactivos, juegos educativos y fichas imprimibles. Todos los recursos están validados por especialistas en nutrición infantil y pedagogía.
Formación docente y acompañamiento especializado
Gadis capacita a 1.400 docentes y monitores anualmente. La formación incluye módulos sobre dietética infantil, lectura crítica de etiquetas nutricionales y estrategias para abordar la diversidad funcional en el aula. Esto garantiza que el programa sea inclusivo y adaptable a distintos perfiles de alumnado.
¿Qué impacto tiene en la salud pública infantil?
El programa responde a una prioridad nacional: reducir la prevalencia de obesidad infantil, que afecta al 32,4 % de los menores de 12 años en España (Encuesta ENALIA 2025). Alimentes de Gadis actúa en la raíz: fomenta hábitos desde la primera infancia. Estudios piloto en 42 centros mostraron un 21 % de aumento en el consumo diario de frutas y verduras tras un semestre de implementación.
Vinculación con políticas públicas
El programa se alinea con la Estrategia Nacional de Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (Estrategia NAOS) y con el Plan Nacional de Salud Pública 2023–2030. También refuerza los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 2 (Hambre Cero), ODS 3 (Salud y Bienestar) y ODS 12 (Producción y Consumo Responsables).
¿Cómo se garantiza la sostenibilidad del programa a largo plazo?
Gadis financia Alimentes con recursos propios, sin subvenciones públicas directas. Sin embargo, colabora con las consejerías de Educación de Galicia y Castilla y León, que reconocen su valor como recurso educativo oficial. Cada año se amplía la cobertura: en 2026 se incorporaron 37 nuevos centros, superando los 237 colegios participantes. La escalabilidad se apoya en la digitalización de contenidos y en la formación escalonada de docentes.
Innovación pedagógica y adaptación curricular
El programa incorpora realidad aumentada para mostrar el recorrido del alimento desde la granja hasta el supermercado. También incluye módulos sobre alergias alimentarias, etiquetado frontal Nutri-Score y huella hídrica y de carbono de los productos. Estos contenidos responden a exigencias legales como el Reglamento (UE) 1169/2011 sobre información al consumidor.
¿Qué papel juega la inclusión en Alimentes de Gadis?
La atención a la diversidad funcional es transversal. Los materiales cuentan con versiones en lectura fácil, subtítulos en todos los vídeos y soporte para lectores de pantalla. Gadis trabaja con asociaciones como Plena Inclusión Galicia, adaptando actividades para alumnado con TEA, discapacidad intelectual o dificultades de aprendizaje. Esto refuerza el derecho a una educación inclusiva, reconocido en la Ley Orgánica 3/2020 y en la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Datos Clave
- Más de 27.000 estudiantes participaron en el curso 2025–2026.
- 237 colegios de Galicia y Castilla y León integraron el programa.
- 13.622 escolares realizaron visitas guiadas a supermercados.
- 1.400 docentes y monitores recibieron formación especializada en nutrición.
- Contenidos alineados con el currículo oficial, la Estrategia NAOS y el Reglamento UE 1169/2011.
El programa Alimentes de Gadis trasciende la educación formal. Es una iniciativa con impacto económico (reducción de costes sanitarios futuros), social (empoderamiento familiar) y ambiental (concienciación sobre consumo sostenible). Su modelo de colaboración público-privada establece un referente para la responsabilidad social corporativa en el sector alimentario. La expansión prevista para 2027 incluye la incorporación de comunidades autónomas como Asturias y Cantabria, consolidando su rol como programa educativo de referencia nacional.
