El Ayuntamiento de Valencia ha encargado al ilustrador Paco Roca la creación de una escultura en bronce que homenajeará a los miles de voluntarios que actuaron tras las inundaciones de la dana de octubre de 2024. La obra, con un presupuesto de 50.600 euros y plazo de tres meses, se instalará en la Plaza de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en La Torre —una de las zonas más castigadas por la catástrofe.
¿Por qué se eligió la Plaza de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia?
Este espacio fue el epicentro logístico de la respuesta ciudadana. Allí se montó el punto de coordinación de voluntarios, desde el que se gestionaron solicitudes de ayuda, se distribuyó material de limpieza y se organizó la autoprotección vecinal. Ubicar el monumento allí refuerza su valor simbólico y territorial.
La conexión con La Rambleta
La escultura replicará fielmente el mural de 16 metros de altura que Paco Roca y Martín Forés crearon en la fachada del Teatro La Rambleta. Esa obra, financiada por iniciativa privada y promovida por la Asociación de Vecinos de San Marcelino, ya es un referente visual de la solidaridad valenciana.
¿Qué representa la figura central?
La escultura mostrará a una voluntaria joven, con ropa salpicada de barro, caminando con determinación. En una mano sostiene un barreño, en la otra una escoba. La postura transmite acción, resistencia y compromiso colectivo. No es una figura anónima: es la síntesis de miles de personas que actuaron sin esperar instrucciones.
¿Por qué Paco Roca es el único autor autorizado para la escultura?
La obra original está protegida por derechos de autor. La ley exige que su adaptación tridimensional sea realizada por el creador original para preservar la integridad estética y conceptual. Esto evita versiones no autorizadas y garantiza coherencia entre el mural y la escultura.
El marco legal y ético
El encargo se enmarca en la Ley de Propiedad Intelectual (art. 112), que protege la transformación de obras artísticas. Además, el Ayuntamiento actuó bajo los principios de transparencia y participación ciudadana, ya que la iniciativa surgió de los presupuestos participativos —mecanismo democrático con peso real en la toma de decisiones locales.
¿Cuál es el impacto económico y social del proyecto?
El presupuesto de 50.600 euros no solo financia la escultura: impulsa la economía creativa local. El contrato incluye diseño, producción y montaje, generando empleo especializado en fundición, transporte y logística urbana. Además, el monumento se convertirá en un punto de referencia turística y educativo, reforzando la marca de Valencia como ciudad resiliente.
Datos Clave
- El monumento tendrá 220 centímetros de altura y estará en bronce.
- Se instalará en la Plaza de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en La Torre.
- El mural original fue financiado por iniciativa privada, no por fondos públicos.
- El jurado que evaluó la propuesta estuvo compuesto por 12 expertos en arte, urbanismo y gestión de riesgos.
- La obra forma parte de la estrategia municipal de memoria colectiva post-catástrofe, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 11 y 13).
¿Cómo se articula este monumento con las políticas de gestión del riesgo en la Comunidad Valenciana?
La Generalitat ultima el concurso de ideas para el parque inundable de la zona dana, lo que muestra una doble apuesta: memoria y prevención. Mientras el monumento reconoce lo sucedido, el parque inundable busca evitar que se repita. Ambas iniciativas responden al Plan de Adaptación al Cambio Climático de la Comunidad Valenciana 2023–2030, que exige integrar la cultura de la prevención con la memoria histórica.
El proyecto no es solo artístico: es una herramienta de cohesión social, educación cívica y planificación urbana resiliente. Refleja cómo las ciudades pueden transformar el trauma en infraestructura simbólica y funcional. La dana de 2024 no solo dejó daños materiales: dejó un nuevo código ético de vecindad, ahora fundido en bronce.
