Zaragoza registra 43 °C en plena ola de calor de junio de 2026. Las temperaturas se mantendrán extremas: 42 °C el martes y 41 °C el miércoles. Trabajadores municipales, limpiadores, albañiles y operarios agrícolas enfrentan riesgos reales de golpe de calor, deshidratación y agotamiento térmico. La normativa española exige medidas preventivas obligatorias. Este artículo explica qué deben hacer empresas y empleados para cumplir la ley y salvaguardar la salud.
¿Qué obligaciones tiene la empresa ante temperaturas extremas?
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la Orden de 2022 sobre condiciones térmicas imponen responsabilidades claras. Las empresas deben evaluar el estrés térmico en cada puesto. Si supera los umbrales fijados por el INSHT, deben aplicar medidas inmediatas.
Redistribución horaria y zonificación por sombra
Las empresas deben reorganizar las tareas para evitar la exposición máxima entre las 12:00 y las 17:00 horas. En Zaragoza, FCC ya aplica esta estrategia: prioriza zonas sombreadas y adelanta las labores más intensas a primera hora. También instala toldos verdes y refugios móviles en zonas críticas.
Dotación obligatoria de equipos de protección individual (EPI)
No basta con agua. La normativa exige cremas fotoprotectoras SPF 50+, gorros transpirables, gafas de sol homologadas y bebidas isotónicas. El spray antimosquitos no es obligatorio, pero sí recomendado por el INSHT en zonas con humedad residual tras riegos urbanos.
¿Qué derechos tienen los trabajadores expuestos al calor?
Los empleados tienen derecho a interrumpir su actividad si detectan síntomas de golpe de calor: mareo, náuseas, piel seca y caliente, confusión o pérdida de conciencia. No es una opción: es una medida de emergencia legalmente protegida.
Pausas térmicas obligatorias
A partir de 35 °C, la ley exige pausas mínimas de 15 minutos cada 2 horas. A 40 °C, se elevan a 20 minutos cada hora. Estas pausas deben realizarse en zonas con ventilación forzada o climatización, nunca bajo el sol directo.
Formación y señalización preventiva
Toda empresa debe capacitar a sus trabajadores en reconocimiento de síntomas y primeros auxilios. Además, debe instalar carteles informativos en español y árabe en zonas con alta presencia de migrantes, como ocurre en empresas ganaderas y agrícolas de Aragón.
¿Cómo afecta la ola de calor al sector agrícola y ganadero?
Más del 30 % de la población en edad de jubilarse trabaja aún en explotaciones agrícolas de Zaragoza. Muchos cultivan en Marruecos bajo acuerdos de cooperación bilateral. Allí, el aire acondicionado en naves ganaderas ya es obligatorio desde 2025. En España, la Agencia Estatal de Seguridad y Salud en el Trabajo impulsa subvenciones para instalación de ventilación forzada y aspersión evaporativa en granjas.
Impacto económico real
Una jornada perdida por golpe de calor cuesta a una empresa mediana entre 350 y 600 € (según datos del INE 2025). En el sector agrícola, el absentismo por calor aumentó un 22 % en 2025 respecto a 2024. Las multas por incumplimiento de la normativa oscilan entre 2.046 € y 40.985 €, según gravedad.
¿Qué dice la jurisprudencia reciente sobre responsabilidad empresarial?
El Tribunal Supremo, en sentencia de mayo de 2026, ratificó que la falta de pausas térmicas y de evaluación de riesgo constituye negligencia grave. En el caso de un trabajador agrícola de Calatayud, la empresa fue condenada a indemnizar por secuelas neurológicas tras un golpe de calor no atendido.
Datos Clave
- Las temperaturas en Zaragoza superan los 43 °C durante tres días consecutivos.
- La hidratación constante es obligatoria: mínimo 250 ml cada 20 minutos en condiciones extremas.
- El INSHT actualizó sus umbrales de estrés térmico en abril de 2026.
- Las empresas deben registrar y archivar las evaluaciones de riesgo térmico durante 5 años.
- El Ministerio de Trabajo lanzó en junio de 2026 una campaña de inspección especial en sectores al aire libre.
El marco legal no es estático. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética prevé incorporar el riesgo térmico como factor de evaluación obligatoria en todos los planes de prevención a partir de 2027. Empresas que ya aplican protocolos avanzados —como uso de sensores de temperatura corporal y geolocalización de trabajadores— reducen un 37 % los incidentes. La prevención ya no es una opción: es una exigencia técnica, legal y ética.
