La situación de discriminación que enfrenta una niña de 13 años con autismo en el Polideportivo de La Canyada ha generado una ola de indignación en la comunidad de Paterna. La madre de la menor ha denunciado que se le ha impedido el acceso al servicio de baño libre, un derecho que debería ser garantizado para todos los ciudadanos, independientemente de sus capacidades. Esta problemática ha sido respaldada por la Asociación Vecinal de La Canyada, que se ha unido a las reivindicaciones del Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) de la Comunitat Valenciana.
La menor había estado utilizando un bono municipal ordinario para acceder al baño libre, como cualquier otro usuario. Sin embargo, tras varias visitas, la empresa que gestiona el polideportivo cambió las condiciones, exigiendo que la niña contratara un bono específico para “sesiones terapéuticas”, que resulta ser significativamente más caro. El costo del nuevo bono asciende a 160 euros por cinco sesiones, en comparación con los 26,72 euros que costaba el bono ordinario de diez sesiones. Esta decisión ha sido considerada como una clara forma de discriminación, ya que restringe el acceso de la menor a un ocio normalizado y en igualdad de condiciones.
La Asociación Vecinal de La Canyada ha expresado su preocupación por esta situación, señalando que el uso de la discapacidad de la menor como justificación para encarecer el acceso a un servicio público es inaceptable. Además, han recordado que esta práctica va en contra de los principios de igualdad, accesibilidad e inclusión establecidos en la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como en la legislación vigente tanto a nivel estatal como autonómico. La entidad ha instado al Ayuntamiento de Paterna, que es el titular del servicio, a tomar medidas inmediatas para garantizar que la menor pueda acceder al baño libre sin recargos ni exigencias económicas adicionales.
La situación ha suscitado un gran malestar en el vecindario, que se pregunta si las instalaciones deportivas están realmente preparadas para acoger a todas las personas en igualdad y dignidad. La Asociación Vecinal ha solicitado que se revisen los reglamentos y protocolos de funcionamiento del Polideportivo de La Canyada y de otras instalaciones deportivas municipales para asegurar que no existan prácticas discriminatorias. También han pedido que se instruya a la empresa concesionaria para que ajuste su actuación a los principios de igualdad de trato y accesibilidad universal, recordando que la gestión indirecta de un servicio público no debe suponer una merma de derechos para las personas con discapacidad.
La comunidad ha mostrado su apoyo a la madre de la menor y ha exigido un proceso de diálogo y participación con las asociaciones de personas con discapacidad y el tejido asociativo vecinal de Paterna. El objetivo es revisar el modelo de uso de las instalaciones deportivas municipales y avanzar hacia un ocio verdaderamente inclusivo. La Asociación Vecinal ha solicitado información por escrito sobre las acciones que se tomarán en relación con estos hechos, con el fin de asegurar que se respeten los derechos de todas las personas, independientemente de sus capacidades.
Este caso no es un hecho aislado, sino que refleja una problemática más amplia relacionada con la accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad en espacios públicos. La lucha por la igualdad de derechos y el acceso a servicios básicos es un tema que debe ser abordado con urgencia, y la comunidad de Paterna está decidida a no permitir que se repitan situaciones de discriminación como la que ha vivido esta niña. La presión social y la movilización de las asociaciones son fundamentales para garantizar que se respeten los derechos de todas las personas y se promueva un entorno más inclusivo y accesible para todos.
