El juicio que involucra a Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat de Cataluña, ha tomado un giro significativo con las declaraciones de José Gomis Cañete, exvicepresidente de Isolux Corsán. En el marco de este proceso judicial, Gomis ha testificado sobre una inversión que multiplicó por seis su capital inicial en un proyecto turístico en Baja California, México. Este caso no solo pone de relieve las conexiones entre la familia Pujol y el mundo empresarial, sino que también plantea interrogantes sobre la legalidad de las operaciones realizadas.
### Inversiones en el Proyecto Azul Cortés
Durante su declaración, Gomis explicó que él y Luis Delso, ex presidente de Isolux, invirtieron 6,5 millones de euros en el proyecto conocido como Azul Cortés, que incluía la construcción de hoteles, campos de golf y otros servicios turísticos. La inversión inicial fue complementada por una aportación de aproximadamente dos millones de euros de Pujol Ferrusola y otros 1,5 millones de un cuarto inversor. Gomis enfatizó que la rentabilidad de esta operación fue notable, ya que logró multiplicar su inversión por seis.
El fiscal ha argumentado que la participación de Pujol Ferrusola en este proyecto no fue meramente financiera, sino que se utilizó como un medio para ocultar capitales. Según la acusación, Imisa, una de las empresas vinculadas a Pujol Ferrusola, adquirió una participación del 21,5% en el fideicomiso del proyecto con una inversión simbólica de un peso mexicano. Sin embargo, Gomis ha desmentido esta afirmación, asegurando que la participación de Pujol Ferrusola fue mucho más significativa y que se realizaron aportaciones adicionales en el tiempo.
La venta de la participación de Imisa en 2008 por 15,2 millones de euros, generando una plusvalía de 12,7 millones, ha sido un punto focal en el juicio. Este movimiento ha llevado a la fiscalía a cuestionar la naturaleza real de la inversión y si realmente se trataba de una operación comercial legítima o si, por el contrario, era una fachada para transferir fondos a la familia Pujol.
### La Estrategia Empresarial de Isolux
Antonio de Padua Portela, quien fue consejero delegado de Isolux durante la adquisición de Azul Cortés, también compareció como testigo. Portela explicó que la decisión de la empresa de entrar en el sector inmobiliario en México fue parte de una estrategia para diversificar sus operaciones. Hasta ese momento, Isolux se había centrado principalmente en infraestructuras, y la adquisición de Azul Cortés representaba una oportunidad para expandirse en el mercado inmobiliario.
Portela aclaró que ni Gomis ni Delso formaron parte del consejo de administración que aprobó la compra del proyecto en 2008, lo que sugiere que la operación fue gestionada por otros directivos de la empresa. A pesar de esto, Gomis defendió la legalidad de la inversión, afirmando que cada accionista pagó su parte y que el proyecto se llevó a cabo dentro de un marco legal adecuado.
El testimonio de Portela también reveló que la valoración del proyecto fue significativamente más alta que el precio de compra, lo que podría indicar que la operación fue beneficiosa para Isolux. Sin embargo, la fiscalía sostiene que la falta de transparencia en la participación de Pujol Ferrusola y su exmujer, Mercè Gironès, en el proceso de inversión plantea dudas sobre la legitimidad de las transacciones.
El juicio, que se reanudará en dos semanas, ha atraído la atención pública debido a las implicaciones que tiene sobre la corrupción y la gestión de capitales en el ámbito empresarial y político. La declaración de Gomis y otros testigos ha puesto de relieve las complejas relaciones entre la familia Pujol y las empresas involucradas en proyectos de gran envergadura, lo que podría tener repercusiones significativas en el futuro de la política catalana y la percepción pública de la corrupción en España. A medida que el juicio avanza, se espera que más testigos aporten información crucial que pueda cambiar el rumbo del caso.
