La ciudad de València se prepara para una nueva manifestación que busca visibilizar el dolor y la indignación de las víctimas de la dana ocurrida el 29 de octubre. Este evento, que se llevará a cabo el 29 de agosto, marca la décima convocatoria de protestas organizadas por más de 200 entidades cívicas, sociales y sindicales, así como asociaciones de víctimas y comités locales de reconstrucción. La marcha comenzará en la zona cero del desastre y se dirigirá hacia la plaza de la Mare de Déu a las 19:30 horas.
La manifestación tiene como lema “Mazón dimissió”, exigiendo la dimisión del presidente del Consell, Carlos Mazón, y sus consellers. Los organizadores argumentan que la gestión de la catástrofe ha sido deficiente y que las autoridades no han asumido la responsabilidad que les corresponde. En las protestas anteriores, se ha criticado la tardanza en la activación del sistema de alertas Es-Alert, que debió haber informado a las poblaciones más afectadas. Los convocantes insisten en que las 228 vidas perdidas, entre ellas dos personas aún desaparecidas, son “muertos evitables” a causa de la negligencia del gobierno regional.
La situación en la que se encuentran los afectados por la dana es crítica. Además de exigir justicia, los manifestantes piden una reconstrucción efectiva y más recursos para ayudar a los municipios devastados. La falta de atención y la lentitud en la respuesta de las autoridades han generado un clima de frustración y desesperación entre los ciudadanos. La manifestación de hoy no solo es un acto de protesta, sino también un llamado a la acción para que se tomen medidas concretas que garanticen la seguridad y el bienestar de la población.
### La Respuesta del Consell y las Críticas Recientes
A medida que se acerca la fecha de la manifestación, la presión sobre el Consell aumenta. Recientemente, se ha admitido que la zona cero no está preparada para enfrentar otra dana, lo que ha generado aún más críticas. Las autoridades han reconocido que no se han realizado las mejoras necesarias desde la catástrofe, lo que pone en evidencia la falta de planificación y prevención ante futuros desastres.
Este reconocimiento ha sido recibido con escepticismo por parte de los manifestantes, quienes consideran que las palabras deben ir acompañadas de acciones concretas. La falta de preparación para enfrentar nuevas emergencias es un tema recurrente en las conversaciones entre los ciudadanos, que sienten que sus vidas y propiedades siguen en riesgo.
La situación se complica aún más con el hecho de que cerca de 900 ascensores en la zona afectada siguen fuera de servicio. Esto plantea la pregunta de si realmente faltan técnicos o recursos económicos para llevar a cabo las reparaciones necesarias. La inacción del gobierno en este aspecto ha llevado a muchos a cuestionar la capacidad del Consell para gestionar la crisis y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
### La Lucha por la Verdad y la Dignidad
La manifestación de hoy es también un espacio para recordar a las víctimas y exigir que se haga justicia. Las familias de los fallecidos y desaparecidos han estado al frente de estas protestas, buscando no solo respuestas, sino también un reconocimiento de su dolor y sufrimiento. La lucha por la verdad, la reparación y la dignidad es un tema central en cada una de las convocatorias.
Los organizadores han hecho un llamado a la ciudadanía para que se una a esta causa, recordando que la lucha no es solo por las víctimas de la dana, sino por todos aquellos que han sido afectados por la falta de atención y recursos en situaciones de emergencia. La manifestación se convierte en un símbolo de resistencia y unidad, donde las voces de los afectados se alzan en un grito colectivo por justicia.
A medida que se acerca la hora de la manifestación, se espera que miles de personas salgan a las calles de València, llevando consigo pancartas y mensajes que reflejan su dolor y su demanda de responsabilidad. La comunidad se une en un esfuerzo por no olvidar a quienes han sufrido y por exigir que se tomen medidas para evitar que tragedias como la dana se repitan en el futuro. La lucha continúa, y hoy, más que nunca, la voz de los ciudadanos resonará en las calles de la ciudad.