La situación del polideportivo de la Autoridad Portuaria de València (APV) en el barrio del Cabanyal ha generado un intenso debate entre los residentes y las autoridades locales. Este complejo deportivo, que incluye una piscina y canchas, se encuentra en una parcela de 15.000 metros cuadrados, pero su acceso está restringido a los trabajadores del puerto, lo que ha llevado a la Asociación de Vecinos del Cabanyal a exigir su apertura al público. La comunidad local se siente frustrada por la falta de acceso a instalaciones que consideran vitales, especialmente en un barrio que, a pesar de tener playa, carece de una piscina pública de verano.
El polideportivo, situado en la calle Arquitecto Guastavino, 17, está rodeado por un muro que lo aísla del resto del barrio. Esta situación ha llevado a los vecinos a cuestionar la lógica de mantener un espacio deportivo tan grande y bien equipado sin permitir que la comunidad lo utilice. Daniel Adell, presidente de la Asociación de Vecinos del Cabanyal, ha expresado su indignación al respecto, señalando que las instalaciones están frecuentemente vacías y que su uso exclusivo por parte de la APV es un «privilegio intolerable». Adell argumenta que el puerto no debería funcionar como un club privado, especialmente cuando se encuentra en medio de una comunidad que carece de recursos deportivos adecuados.
La historia de esta parcela es compleja. Originalmente, el Ayuntamiento de València había solicitado la cesión de estos terrenos para integrarlos en el Plan Especial del Cabanyal, que busca revitalizar la zona y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Sin embargo, la APV logró que la parcela fuera excluida del plan, alegando que debía ser clasificada como suelo terciario, lo que ha frustrado los esfuerzos de los vecinos por acceder a un espacio que consideran esencial para su bienestar.
### La Lucha por el Acceso a Instalaciones Deportivas
La falta de acceso a instalaciones deportivas en el distrito marítimo es un problema recurrente. Los vecinos del Cabanyal han señalado que, a pesar de tener la playa a su disposición, no cuentan con una piscina pública donde puedan refrescarse durante los calurosos meses de verano. La única piscina pública que existía en el antiguo balneario de las Arenas ha sido transformada en un hotel de lujo, lo que ha limitado aún más las opciones para los residentes. Además, otras instalaciones, como la piscina del club de playa de la Marina de València, han sido diseñadas para un uso exclusivo, lo que agrava la sensación de exclusión entre los vecinos.
Adell ha manifestado que la comunidad no solo busca el acceso a la piscina del polideportivo, sino también una revisión de las políticas que han llevado a la privatización de espacios que deberían ser de uso público. La Asociación de Vecinos planea llevar esta cuestión a la comisión puerto-ciudad, donde se discuten temas que afectan tanto a la comunidad como a la APV. La idea es que se considere la posibilidad de una cesión o cogestión del polideportivo, permitiendo así que los vecinos puedan disfrutar de las instalaciones que actualmente les están vedadas.
La reivindicación de acceso a estas instalaciones no es solo una cuestión de ocio, sino también de salud y bienestar. Con las altas temperaturas que se han registrado en los últimos veranos, la necesidad de contar con espacios donde los vecinos puedan refrescarse se vuelve aún más urgente. La comunidad del Cabanyal ha expresado su deseo de que las administraciones públicas prioricen el interés general sobre el particular, asegurando que todos los ciudadanos tengan acceso a los recursos que necesitan.
### La Respuesta de la Autoridad Portuaria
Hasta el momento, la Autoridad Portuaria de València no ha respondido a las solicitudes de la Asociación de Vecinos del Cabanyal. Esta falta de comunicación ha alimentado la frustración de los residentes, quienes sienten que sus preocupaciones no están siendo tomadas en cuenta. La APV ha mantenido su postura de que el polideportivo es un espacio destinado a sus trabajadores, lo que ha llevado a los vecinos a cuestionar la transparencia y la equidad en la gestión de estos recursos.
La situación del polideportivo del Puerto de València es un reflejo de un problema más amplio en muchas ciudades costeras, donde las comunidades locales a menudo se ven excluidas de los beneficios que deberían ser accesibles para todos. La lucha por el acceso a instalaciones deportivas y recreativas es un tema que resuena en muchas partes del mundo, y el Cabanyal no es la excepción. Los vecinos continúan organizándose y haciendo oír su voz, esperando que su esfuerzo por recuperar un espacio que consideran suyo no caiga en saco roto.