En el mundo del deporte, las historias de superación son abundantes, pero pocas son tan inspiradoras como la de Joan Querol, un joven atleta valenciano que ha logrado destacar en el ámbito del atletismo a pesar de enfrentar desafíos significativos. Con un diagnóstico de síndrome de Asperger, Joan ha transformado su condición en una ventaja, convirtiéndose en un referente para muchos jóvenes que se sienten diferentes. Su reciente victoria en el Campeonato de Europa de marcha en Finlandia no solo le otorgó una medalla de oro, sino que también lo posicionó como uno de los primeros atletas sub-20 de la Comunitat Valenciana en alcanzar tal hazaña.
Desde sus primeros pasos en el atletismo, Joan ha demostrado que la resiliencia es clave para el éxito. Nacido prematuramente, su vida estuvo marcada por la incertidumbre desde el principio. Sin embargo, en lugar de dejarse vencer por las adversidades, encontró en el deporte una estructura que le permitió canalizar su energía y desarrollar su potencial. A los siete años, comenzó a entrenar en el Valencia Club Atletismo, donde experimentó con diferentes disciplinas antes de encontrar su verdadera pasión en la marcha.
La rutina se convirtió en su aliada. Joan describe su entrenamiento como un proceso metódico, donde cada sesión es una oportunidad para mejorar. Su semana típica incluye rodajes controlados, trabajo técnico y sesiones de fuerza, todo diseñado para optimizar su rendimiento en la pista. La técnica es fundamental en la marcha, y Joan se ha comprometido a perfeccionarla, aprendiendo a leer la carrera y a gestionar el estrés que conlleva competir a niveles tan altos.
### La Búsqueda de Equilibrio entre el Deporte y los Estudios
A medida que su carrera atlética despegaba, Joan también enfrentaba el reto de equilibrar sus estudios. Inicialmente, se inscribió en Ingeniería Informática, una carrera que le interesaba, pero que resultó ser demasiado exigente en combinación con su entrenamiento. Reconociendo la necesidad de un cambio, decidió orientarse hacia Fisioterapia, un campo que le fascina y que, además, complementa su carrera deportiva. «Visualizo mejor las cosas en fisio que en ingeniería informática», comenta, subrayando su deseo de entender el cuerpo humano y cómo este responde al ejercicio.
El camino no ha sido fácil. Joan admite que su rendimiento académico ha sido «bastante mejorable», pero entiende que cada sacrificio tiene su recompensa. La disciplina que ha cultivado en el deporte se refleja en su enfoque hacia los estudios, donde la paciencia y la perseverancia son igualmente necesarias. A pesar de las dificultades, su compromiso con el atletismo y la educación sigue siendo firme.
Fuera de la pista, Joan también busca mantener un equilibrio saludable. Disfruta de actividades como el voleibol en la playa y paseos en bicicleta, que le permiten desconectar del cronómetro y disfrutar de la vida. La fotografía se ha convertido en otro refugio, donde captura momentos que le ayudan a ver el mundo desde una nueva perspectiva. «La fotografía es una manera de ver la vida», dice, enfatizando la importancia de encontrar belleza en lo cotidiano.
### Mirando hacia el Futuro: Ambiciones y Desafíos
Con su reciente éxito, las ambiciones de Joan han crecido. La posibilidad de participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 se ha convertido en un objetivo tangible. Sin embargo, Joan es consciente de que el camino hacia allí está lleno de desafíos. La competencia en el ámbito del atletismo es feroz, y la presión de rendir al más alto nivel puede ser abrumadora. Aun así, su enfoque es pragmático: «Nunca digas nunca. Hay que ir tachando objetivos a corto y medio plazo».
Los próximos años serán cruciales para su desarrollo como atleta. Joan planea concentrarse en los 20 kilómetros de marcha, una distancia que presenta sus propias complejidades. La gestión de la fatiga y la estrategia de carrera serán esenciales para su éxito. «No es hacer un diez dos veces: es mucho más», explica, refiriéndose a la complejidad de la prueba y la necesidad de adaptarse a las circunstancias cambiantes durante la competencia.
Su mensaje para otros jóvenes que enfrentan desafíos similares es claro: «Convierte una condición que a priori es una desventaja en una ventaja». Joan ha aprendido a utilizar su diagnóstico como una herramienta para crecer y mejorar, y anima a otros a hacer lo mismo. El deporte, según él, no solo ofrece la oportunidad de competir, sino que también proporciona salud, orden y una autoestima más sólida.
Joan Querol es un ejemplo de que con trabajo duro, dedicación y una mentalidad positiva, es posible superar cualquier obstáculo. Su historia no solo inspira a quienes comparten su condición, sino a todos aquellos que buscan encontrar su lugar en el mundo. Con cada paso que da en la pista, Joan no solo persigue medallas, sino también un legado de perseverancia y superación que resonará mucho más allá de su carrera atlética.