Un trágico incidente tuvo lugar en A Coruña el pasado miércoles, cuando un vehículo embistió a varias personas en un paso de cebra, dejando un saldo de seis heridos, tres de ellos en estado grave. El suceso ocurrió alrededor del mediodía en una de las zonas más concurridas de la ciudad, específicamente en el cruce de la calle Juana de Vega con la calle Compostela y la plaza de Mina, cerca de los Jardines de Méndez Núñez. Las primeras investigaciones apuntan a que el atropello fue intencionado, lo que ha generado una gran preocupación entre los ciudadanos y las autoridades locales.
El conductor del vehículo, un hombre de 49 años, fue detenido en el lugar de los hechos. Según informes, el individuo presenta problemas de salud mental y fue trasladado a una unidad de psiquiatría del Hospital Marítimo de Oza. Testigos del incidente relatan que el coche, un Volkswagen, estaba detenido en un área de aparcamiento reservada para un hotel cercano y que aceleró cuando el semáforo se puso en verde para los peatones. Esta versión ha sido corroborada por el propio autor del atropello, quien admitió haber arrancado el vehículo en ese momento crítico.
Entre los heridos se encontraba una niña de tan solo cuatro años, que fue llevada al Materno Infantil, así como una mujer de 75 años. Las víctimas adultas, que fueron trasladadas al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), incluyen a dos mujeres y un hombre con heridas graves, aunque se ha informado que no corren peligro de muerte. A las 19:30 horas del mismo día, la mayoría de los heridos habían sido dados de alta, excepto un hombre y una mujer que permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El impacto del vehículo fue tan fuerte que el parabrisas quedó curvado y desencajado, lo que indica la violencia del atropello. Testigos presenciales describieron escenas desgarradoras, con personas mayores y familias con niños en el paso de cebra, quienes se salvaron por poco de ser arrollados. La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, expresó su deseo de pronta recuperación para las víctimas y subrayó la importancia de investigar el incidente para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
### Testimonios Impactantes de Testigos
Los relatos de quienes presenciaron el atropello son escalofriantes. Una mujer que estaba cruzando el paso de cebra en el momento del incidente comentó: «Me pasó el coche justo por al lado, si llego a cruzar un segundo más tarde, me atropella». Esta declaración refleja el miedo y la conmoción que ha generado el suceso en la comunidad. Otro testigo, que se encontraba en la acera, escuchó un ruido como si el coche acelerara y vio a las personas volar por los aires tras el impacto.
Los testigos también han señalado que el semáforo estaba en verde para los peatones y que el conductor no mostró intención de frenar. Un hombre que estuvo a punto de ser atropellado comentó: «El conductor aceleró y no me dio la sensación de que fuera por error, porque siguió acelerando y no frenó». Este tipo de testimonios ha llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de que el atropello no solo fue un accidente, sino un acto deliberado.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación a través de su brigada de Policía Judicial, aunque no se han proporcionado muchos detalles sobre el estado mental del conductor o las circunstancias exactas que llevaron al atropello. Se han realizado pruebas de drogas y alcohol al conductor, pero los resultados indican que no estaba bajo la influencia de ninguna sustancia en el momento del incidente.
### Implicaciones Legales y Sociales
El atropello ha suscitado un debate sobre la seguridad en las calles de A Coruña y la necesidad de implementar medidas que protejan a los peatones. Si se determina que el conductor era consciente de sus acciones, podría enfrentar cargos que van desde conducción temeraria hasta tentativa de homicidio. Sin embargo, si se confirma que sufre de problemas mentales, esto podría servir como atenuante o incluso como eximente en un posible juicio.
La alcaldesa ha enfatizado la importancia de investigar a fondo el incidente para esclarecer los hechos y garantizar que no se repitan situaciones similares en el futuro. La comunidad está en estado de shock, y muchos ciudadanos han expresado su preocupación por la seguridad en las calles, especialmente en áreas con alto tráfico peatonal.
Este trágico evento ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor vigilancia y medidas de seguridad en las zonas urbanas, así como la importancia de abordar los problemas de salud mental que pueden llevar a situaciones tan extremas como la que se vivió en A Coruña. La ciudad se enfrenta ahora a un momento de reflexión sobre cómo mejorar la seguridad y proteger a sus ciudadanos de actos de violencia inesperados.