El incendio forestal en Laxe y Vimianzo, en A Coruña, afectó 200 hectáreas en julio de 2026. Se estabilizó tras 36 horas de intervención intensiva. No hubo víctimas ni evacuaciones. El viento complicó la extinción. La respuesta incluyó 42 brigadas, 3 helicópteros y un avión anfibio del MITECO. El fuego no llegó a zonas urbanas.
¿Qué ocurrió en Laxe y Vimianzo durante el incendio de julio de 2026?
El fuego se declaró simultáneamente en dos puntos: en Salto (Vimianzo) a las 20:16 del sábado y en Nande (Laxe) a las 21:55. Ambos focos se propagaron rápidamente por la vegetación seca y el viento fuerte del noroeste.
Los equipos de extinción actuaron de forma coordinada entre los dos municipios. La perimetralización fue clave. Los técnicos humedecieron los bordes del perímetro para evitar rebrotes.
No se registraron daños en viviendas. Las autoridades locales confirmaron que las casas quedaron fuera de peligro. El alcalde de Laxe destacó la efectividad de la contención temprana.
¿Cómo se gestionó la respuesta operativa ante el incendio?
La operación contó con recursos humanos y técnicos de múltiples niveles: autonómico, estatal y europeo. El MITECO desplegó un avión anfibio y un equipo de prevención integral de incendios. Esto refleja la aplicación del Plan Nacional de Protección Civil.
Se movilizaron 32 agentes y 4 técnicos. Las 42 brigadas trabajaron en turnos rotativos. Las 35 motobombas garantizaron el suministro de agua en zonas de difícil acceso.
Los tres helicópteros realizaron lanzamientos de agua y reconocimiento aéreo. Las cinco palas mecánicas abrieron cortafuegos en tiempo récord. La coordinación entre el 112 Galicia y el Centro de Coordinación de Emergencias fue clave.
¿Qué papel jugó el viento en la propagación del fuego?
El viento fue el factor meteorológico más crítico. Su intensidad superó los 50 km/h en zonas altas. Provocó ráfagas impredecibles que avivaron los focos y dificultaron los lanzamientos aéreos.
Los técnicos ajustaron las estrategias diariamente según los boletines del AEMET. La dirección del viento cambió dos veces, lo que obligó a redefinir los cortafuegos en tiempo real.
¿Cuál es el impacto económico y ambiental del incendio?
La superficie afectada —200 hectáreas— incluye matorral, pinar y zonas de regeneración natural. El daño ecológico afecta a especies protegidas como el mirlo acuático y el zorzal charlo, según datos preliminares de la Consellería de Medio Ambiente.
El coste estimado de extinción supera los 2,3 millones de euros, según fuentes del Gobierno de Galicia. Incluye horas-hombre, combustible aéreo y mantenimiento de equipos. No se han activado fondos europeos de recuperación, pues el incendio no superó el umbral de catástrofe establecido por la UE.
La Costa da Morte, ya con dos banderas negras de Ecologistas en Acción en 2026, enfrenta presión creciente por la desertificación y la gestión forestal insuficiente. Este incendio refuerza la necesidad de actualizar los planes locales de prevención.
¿Qué marco legal regula la respuesta a incendios en Galicia?
La actuación se basó en la Ley 3/2007 de Protección Civil de Galicia, el Plan Forestal de Galicia 2021–2030, y el Reglamento de la Unión Europea 1315/2013, que financia la cooperación transfronteriza en emergencias.
El uso de medios aéreos estuvo sujeto a la Orden FOM/2895/2022, que regula el despliegue de aeronaves en emergencias. La coordinación con el MITECO se enmarca en el Acuerdo Marco de Colaboración 2025–2027 entre el Estado y la Xunta.
- 200 hectáreas quemadas entre Laxe y Vimianzo
- 3,7 hectáreas adicionales afectadas en Zas (Carreira)
- 42 brigadas y 35 motobombas desplegadas
- Viento como factor principal de propagación
- Sin víctimas ni daños urbanos
- Estabilizado a las 19:30 del domingo 12 de julio
