Hydnum Steel construirá la primera fábrica de acero verde de la Península Ibérica en Puertollano (Ciudad Real). El proyecto recibe 60 millones de euros de la Línea 4 del PERTE de Descarbonización Industrial. Esto acelera la transición energética del sector siderúrgico español y refuerza el liderazgo europeo en acero bajo en carbono.
¿Qué es el acero verde y por qué se construye en Puertollano?
El acero verde se produce sin carbón, usando hidrógeno verde y electricidad renovable. Puertollano fue elegido por su infraestructura energética, su acceso a hidrógeno renovable y su proximidad a centros logísticos.
El emplazamiento forma parte de la estrategia nacional de hidrógeno verde. Allí ya operan plantas solares y electrolizadores. Esto permite integrar producción de energía y acero en un solo ecosistema industrial limpio.
La fábrica evitará 1,2 millones de toneladas de CO₂ al año. Eso equivale a retirar 650.000 coches de la circulación anualmente.
¿Cómo financia el Estado este proyecto estratégico?
El 100 % de la inversión pública proviene del PERTE de Descarbonización Industrial, cofinanciado por fondos Next Generation EU. La Línea 4 está dedicada exclusivamente a proyectos de sustitución de combustibles fósiles en industrias intensivas.
La adjudicación confirma la continuidad del apoyo institucional. Hydnum Steel ya había recibido financiación en la primera convocatoria. Ahora se revalida con mayor alcance y plazos ajustados.
El Ministerio de Industria y Turismo y SEPIDES gestionan los fondos. La Agencia Tributaria supervisa el cumplimiento fiscal de los beneficiarios.
¿Qué impacto económico tiene para Castilla-La Mancha y España?
La planta generará 420 empleos directos y más de 1.200 indirectos. La mayoría serán técnicos especializados: ingenieros en hidrógeno, operadores de electrolizadores y técnicos en acero sin horno de coque.
El efecto arrastre en la cadena de suministro es clave. Empresas locales de construcción, transporte y mantenimiento industrial ya están siendo contratadas para la fase previa de obra.
Castilla-La Mancha se posiciona como polo de industria limpia. Esto atrae inversión extranjera directa y refuerza su perfil en los fondos europeos de cohesión.
¿Qué rol juega la Ley antifraude autónomos?
La nueva normativa exige transparencia en subcontrataciones industriales. Hydnum Steel deberá certificar que sus proveedores cumplen con obligaciones fiscales y laborales. Esto evita desviaciones en fondos públicos y protege a los autónomos especializados que participan en la obra.
¿Qué marco legal regula la descarbonización industrial?
El PERTE se sustenta en la Ley 19/2022 de Cambio Climático y Transición Energética. Además, la Directiva Europea de Productos Climáticamente Intensivos (CBAM) obliga a reducir emisiones para acceder a mercados exteriores.
España debe cumplir el objetivo del Pacto Verde Europeo: cero emisiones netas en 2050. El acero representa el 7 % de las emisiones industriales nacionales. Su descarbonización es prioritaria.
¿Qué datos clave debe conocer cualquier profesional o inversor?
- La fábrica entrará en operación en 2028, con capacidad inicial de 500.000 toneladas/año.
- Usará hidrógeno verde producido localmente, no importado.
- Reemplazará un 100 % de los procesos basados en coque y coque de hulla.
- Recibe financiación no reembolsable: 60 millones de euros, sin contraprestación financiera.
- Está alineada con los criterios de Taxonomía UE para actividades sostenibles.
La inversión forma parte de un esfuerzo coordinado entre Gobierno, Comunidad Autónoma y sector privado. No es un proyecto aislado: se integra con el Corredor Verde del Centro y el Plan de Impulso del Hidrógeno de Castilla-La Mancha.
El impacto va más allá de la reducción de emisiones. Impulsa la reindustrialización justa, con formación técnica especializada y reactivación de zonas con alta tasa de paro industrial. También fortalece la soberanía estratégica en materia de acero, un material crítico para defensa, energía y construcción.
La fábrica de Puertollano marca un antes y un después en la política industrial española. No solo por su tecnología, sino por su modelo de gobernanza: participación pública, exigencia de transparencia y vinculación con el tejido productivo local.
