Un incendio devastador en un edificio residencial de Amberes dejó seis fallecidos, múltiples heridos y la evacuación de 200 residentes. Las autoridades belgas investigan si fallos en la caja de electricidad o trabajos en el tejado desencadenaron el siniestro. El humo obligó al cierre de ventanas en zonas cercanas y afectó a un segundo inmueble.
¿Qué ocurrió exactamente en el edificio de Amberes?
El fuego se declaró en el octavo piso, propagándose con rapidez por la estructura vertical. Testigos presenciales señalaron actividad de obra en zonas críticas: instalaciones eléctricas y cubierta. Los bomberos lograron evacuar a todos los ocupantes del edificio principal y desalojaron a otras 60 personas de una vivienda contigua por riesgo de inhalación de humo tóxico.
¿Cuáles son las causas probables del incendio?
Las primeras hipótesis apuntan a una falla técnica durante reformas en curso. La caja de electricidad es un foco recurrente en siniestros urbanos, especialmente si no se cumplen normas de aislamiento térmico o protección contra sobrecargas. Además, los trabajos en el tejado podrían haber afectado canalizaciones o sistemas de ventilación, facilitando la propagación del fuego.
Normativa europea aplicable
La Directiva 2010/31/UE sobre eficiencia energética en edificios exige revisiones periódicas de instalaciones. En Bélgica, el Real Decreto de Seguridad contra Incendios (2022) obliga a certificar instalaciones eléctricas cada 10 años —o cada 5 si hay reformas mayores.
¿Qué impacto económico tiene este incendio?
El daño material supera los 3,2 millones de euros, según estimaciones preliminares de seguros. El edificio albergaba 42 viviendas, 30 de ellas en alquiler. La pérdida de vivienda afecta directamente al mercado local: el índice de vacancia residencial en Amberes cayó al 1,8% en junio, y este siniestro reduce aún más la oferta. Además, las aseguradoras revisan sus primas para edificios con obras en curso.
¿Qué medidas de prevención se aplican tras el incendio?
Las autoridades belgas activaron un protocolo de inspección urgente en 120 edificios con reformas activas. Se priorizan verificaciones de protección contra incendios, certificación eléctrica y señalización de rutas de evacuación. En paralelo, la Comisión Europea evalúa una actualización del Reglamento de Productos de Construcción (CPR) para incluir requisitos más estrictos de resistencia al fuego en materiales de aislamiento.
Datos Clave
- 6 fallecidos y más de 15 heridos confirmados por autoridades locales.
- El incendio se originó en el octavo piso, con focos en caja de electricidad y tejado.
- 200 personas evacuadas del edificio principal; 60 más del inmueble adyacente.
- Las autoridades recomendaron mantener ventanas y puertas cerradas por densidad de humo.
- Se activó un plan de inspección urgente en 120 edificios con obras en curso.
El siniestro refleja una brecha creciente entre la aceleración de reformas urbanas y la actualización de controles técnicos. En España, por ejemplo, el Real Decreto 235/2013 exige certificados de eficiencia energética, pero no vincula su renovación a intervenciones eléctricas puntuales. Esto genera riesgos similares en zonas con alta densidad de rehabilitación, como Madrid o Barcelona. La UE impulsa ahora una armonización de protocolos de inspección técnica obligatoria antes y después de obras mayores. El caso de Amberes no es aislado: en 2025, los incendios en edificios residenciales con reformas en curso aumentaron un 22% en la UE, según Eurostat.
