El atleta valenciano Quique Llopis se encuentra en la antesala del Mundial Indoor de Polonia, donde competirá en los 60 metros vallas. Con un tiempo de 7.45 segundos, que le valió el récord de España, Llopis se presenta como uno de los favoritos para conseguir una medalla. Sin embargo, el joven deportista es consciente de que la competencia será feroz, ya que hay otros tres atletas que han registrado tiempos aún más rápidos. En esta ocasión, Llopis comparte sus pensamientos sobre la presión de ser favorito, su preparación y sus expectativas para la competición.
### La Mentalidad de un Favorito
Llopis, nacido en Valencia en 2000, ha demostrado ser un atleta excepcional, pero también sabe que la etiqueta de favorito puede ser un arma de doble filo. «Ir con el cartel de favorito a medalla hay que verlo como algo positivo», afirma. Esta mentalidad es crucial en un deporte donde cada milésima de segundo cuenta. A pesar de la presión, Llopis se enfoca en su entrenamiento y en la confianza que ha construido a lo largo del año. «Siempre intento quitarle un poco de importancia a esa etiqueta y confiar en todo lo que he hecho», añade.
La preparación para el Mundial ha sido intensa, y Llopis ha estado trabajando en aspectos específicos de su técnica. Reconoce que su mayor margen de mejora se encuentra en las primeras dos vallas, donde ha estado concentrando sus esfuerzos. «Estamos intentando mejorar un poco parte de los primeros apoyos, que creo que lo hacemos un poco más largos», explica. Esta atención al detalle es lo que podría marcar la diferencia en una carrera tan corta y competitiva.
### La Competencia y el Camino hacia el Podio
El Mundial Indoor no es solo una oportunidad para brillar, sino también un escenario donde los errores pueden costar caro. Llopis es consciente de que la competencia es dura, con rivales como los estadounidenses Trey Cunningham y Dylan Beard, así como el polaco Jakob Szymanski, quienes han registrado tiempos impresionantes. «Los rivales son todos porque un pequeño error, ya sea en la primera ronda o en la final, nos puede dejar fuera», advierte Llopis. Esta realidad lo motiva a dar lo mejor de sí mismo en cada carrera.
La experiencia de Llopis en competiciones anteriores, como el cuarto puesto en el Mundial Indoor de 2024 y en los Juegos Olímpicos de París, le ha enseñado que cada evento es único. «Cada campeonato es un mundo, una nueva cita y una nueva oportunidad para intentar conseguir los objetivos», reflexiona. Esta perspectiva le permite abordar la competencia con una mentalidad fresca, sin dejar que el pasado lo afecte.
Además de su preparación física, la gestión de la presión mental es fundamental para Llopis. «A la mínima que no estés o no tengas el día va a ser más difícil que salga bien», señala. Para contrarrestar los nervios, se enfoca en la rutina y en la confianza que ha desarrollado a lo largo de su carrera. «Hemos hecho una preparación muy buena, y eso tiene que verse en este Mundial», concluye.
Fuera de la pista, Llopis lleva una vida equilibrada. Disfruta de actividades como ver series y jugar videojuegos, lo que le permite desconectar del atletismo y mantener una perspectiva saludable sobre su carrera. A pesar de su dedicación al deporte, no se siente abrumado. «No, la verdad es que no. Empecé relativamente tarde, con 15 años, y por ahora estoy muy a gusto», afirma.
Con el apoyo incondicional de sus padres y su entrenador, Toni Puig, Llopis se siente preparado para enfrentar el desafío que se avecina. La combinación de su talento, trabajo duro y mentalidad positiva lo posiciona como un competidor formidable en el Mundial Indoor. A medida que se acerca la fecha de la competición, todos los ojos estarán puestos en él, esperando que logre superar sus propios límites y, quizás, colgarse esa tan ansiada medalla.