La reciente situación en Compromís ha puesto de manifiesto las tensiones internas que enfrenta la coalición valenciana. Con la salida de dos concejales en Burriana y una encuesta que ha generado controversia, el partido se encuentra en un momento crítico. La encuesta, que posiciona a Joan Baldoví como el líder más valorado frente a la exvicepresidenta Mónica Oltra, ha suscitado reacciones encontradas dentro de la formación. A medida que se acercan las elecciones, las divisiones se hacen más evidentes, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de Compromís en la política valenciana.
La encuesta, realizada por Compromís, revela que Baldoví obtiene una valoración de 5, mientras que Oltra se queda en 4,3. Este resultado ha sido interpretado como un intento de la actual dirección del partido de consolidar su liderazgo y minimizar el impacto del legado de Oltra, quien ha sido una figura clave en la política valenciana. Sin embargo, la metodología de la encuesta ha sido criticada por algunos miembros de la coalición, quienes consideran que se trata de un ejercicio de autoengaño. Carles Mulet, exsenador de Compromís, ha expresado su descontento en redes sociales, calificando la encuesta como «patética» y sugiriendo que es un intento de justificar decisiones que carecen de fundamento.
Por otro lado, la salida de los concejales Jorge Alarcon Fàbrega y Carla Gascó ha añadido más leña al fuego. En un comunicado, ambos anunciaron su decisión de abandonar Compromís debido a lo que consideran una «pérdida de coherencia valencianista». Alarcon Fàbrega ha señalado que su decisión se basa en discrepancias ideológicas y en la falta de firmeza del partido en la defensa de los intereses de los valencianos. Este tipo de deserciones no solo debilitan la cohesión interna del partido, sino que también pueden afectar su rendimiento electoral en las próximas elecciones.
La crisis en Compromís se agrava por la percepción de que el partido ha priorizado los equilibrios políticos con el PSOE en lugar de defender de manera contundente los intereses de la Comunidad Valenciana. Alarcon Fàbrega ha criticado la falta de acción del partido tras la DANA que afectó a Valencia en octubre de 2024, donde se esperaba una respuesta más firme hacia las administraciones implicadas. Este tipo de situaciones han llevado a algunos miembros a cuestionar la dirección actual del partido y su capacidad para representar adecuadamente a sus votantes.
En este contexto, la encuesta que sitúa a Vox como el partido más votado en la Comunitat ha generado aún más preocupación entre los miembros de Compromís. La posibilidad de que un partido de extrema derecha obtenga una mayor representación ha llevado a algunos a cuestionar la estrategia del partido y su capacidad para atraer a los votantes. La situación se complica aún más con la división interna que se ha evidenciado en el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso, donde dos diputados de Compromís han tomado caminos diferentes, reflejando las tensiones que existen dentro de la coalición.
A medida que se acercan las elecciones, Compromís se enfrenta a un desafío significativo: recuperar la confianza de sus votantes y demostrar que puede ser un actor relevante en la política valenciana. La falta de cohesión interna y las deserciones de miembros clave son señales de que el partido necesita reevaluar su estrategia y su enfoque hacia los problemas que afectan a la Comunidad Valenciana. La capacidad de Compromís para superar estas dificultades será crucial para su futuro político y su relevancia en el panorama electoral.
La situación actual de Compromís es un reflejo de las tensiones que pueden surgir en coaliciones políticas, especialmente en momentos de crisis. La necesidad de un liderazgo fuerte y una dirección clara es más importante que nunca, y el partido deberá trabajar para sanar las divisiones internas y presentar una imagen unida ante los votantes. A medida que se desarrollan los acontecimientos, será interesante observar cómo Compromís maneja esta crisis y si logra recuperar su posición en la política valenciana.