El fallecimiento de Ricard Pérez Casado, exalcalde de València, ha marcado un hito en la historia reciente de la ciudad. A los 80 años, su partida deja un vacío significativo en la memoria colectiva de los valencianos, quienes lo recuerdan como un líder clave durante la transición democrática en España. Su trayectoria política y su impacto en la ciudad son dignos de ser recordados y analizados, ya que su legado perdura en la infraestructura y en la cultura política de València.
### Un Trayecto Político en Tiempos de Cambio
Ricard Pérez Casado nació en València en octubre de 1945 y desde joven mostró un interés por la política y la economía. Su carrera comenzó en un contexto de gran agitación social y política, en un país que se encontraba en la cúspide de una transición hacia la democracia. En 1964, participó en la fundación del Partido Socialista Valenciano (PSV), que más tarde se convertiría en parte del PSPV-PSOE. Su compromiso con la política lo llevó a ser un actor fundamental en la Junta Democrática del País Valencià en 1975, un organismo que luchaba por la democracia y los derechos civiles en un momento crítico de la historia española.
Pérez Casado se convirtió en alcalde de València en 1979, un puesto que ocupó hasta 1988. Su ascenso al cargo no fue sencillo; comenzó en la lista municipal en un puesto casi irrelevante, pero gracias a una serie de circunstancias políticas, logró convertirse en el segundo alcalde de la democracia en la ciudad. Durante su mandato, València experimentó una transformación significativa. Implementó políticas que modernizaron la infraestructura de la ciudad y promovieron el desarrollo urbano, lo que sentó las bases para el crecimiento que València ha visto en las últimas décadas.
Bajo su liderazgo, la ciudad no solo se modernizó, sino que también se convirtió en un centro cultural y social. Pérez Casado fue un defensor de la participación ciudadana y fomentó la creación de espacios públicos que promovieran la convivencia y el bienestar social. Su visión de una València inclusiva y dinámica resonó en las políticas que implementó, y su legado se puede ver en la València contemporánea.
### Un Legado Más Allá de la Alcaldía
Tras dejar la alcaldía, Pérez Casado se alejó de la política activa durante un tiempo, pero su influencia no se desvaneció. Se dedicó al sector privado y se convirtió en vicepresidente de Bancaja, donde continuó contribuyendo al desarrollo económico de la región. Además, su interés por la historia y la política lo llevó a obtener un doctorado en Historia por la Universitat de València, lo que demuestra su compromiso con el conocimiento y la educación.
En 1996, regresó a la política como diputado en el Congreso, donde continuó defendiendo los intereses de València y de la Comunidad Valenciana. Su trabajo en el ámbito nacional le permitió abordar cuestiones que afectaban a su ciudad desde una perspectiva más amplia, y su experiencia fue invaluable en la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrentaba la región.
Uno de los hitos más destacados de su carrera fue su papel como comisionado del Gobierno de España en el Consorcio Valencia 2007, donde gestionó las actuaciones de las administraciones públicas para la Copa América de Vela. Este evento no solo puso a València en el mapa internacional, sino que también impulsó el desarrollo de infraestructuras que han beneficiado a la ciudad a largo plazo.
Pérez Casado también fue un prolífico autor, publicando varios libros que abordan temas de política, economía y la historia de València. Sus obras, como «Las desigualdades mediterráneas, reto del siglo XXI» y «Viaje de ida. Memorias políticas 1977-2007», ofrecen una visión profunda de su pensamiento y su análisis sobre la evolución de la sociedad valenciana y española.
La muerte de Ricard Pérez Casado ha suscitado una ola de homenajes y recuerdos en València. Su legado como un transformador de la ciudad y un defensor de la democracia perdurará en la memoria de aquellos que vivieron su mandato y en las generaciones futuras que se beneficiarán de las políticas que implementó. Su vida es un testimonio de cómo un líder comprometido puede influir en el rumbo de una ciudad y dejar una huella imborrable en su historia.
