La llegada de José Miguel Basset, jefe del operativo de la dana que causó la muerte de 230 personas, a los juzgados de Catarroja ha generado gran expectación. Este testimonio, casi quince meses después del trágico evento del 29 de octubre de 2024, es crucial para esclarecer las responsabilidades en la gestión de la emergencia. Basset, quien es ingeniero técnico industrial y cuenta con más de cuatro décadas de experiencia en la gestión de crisis, llegó solo a las 9 de la mañana y respondió brevemente a las preguntas de los medios. Afirmó que no hubo discusión con Jorge Suárez, subdirector de Emergencias, durante el Cecopi del 29-O y que la alerta debía ser enviada, una declaración que podría tener implicaciones significativas en el caso.
La declaración de Basset es una de las más esperadas en el proceso judicial, junto a la de Suárez y Miguel Polo, presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Estos tres individuos han sido señalados por los investigados en la causa, Salomé Pradas y Emilio Argüeso, como responsables del retraso en el envío del sistema de alertas Es Alert. Este sistema, que se utilizó por primera vez durante la dana, ha sido objeto de controversia debido a las dudas que surgieron sobre su efectividad y el momento en que se enviaron las alertas, a las 20:11 y 20:57 horas del 29 de octubre.
### Dudas sobre el Sistema de Alertas y la Gestión de la Emergencia
Basset ha admitido previamente en la comisión de investigación que tuvo dudas sobre los efectos de los mensajes enviados a través del sistema Es Alert. La exconsellera Pradas ha señalado que existió un debate entre Basset y Suárez sobre el contenido del mensaje a enviar, lo que ha llevado a la jueza a considerar que las alertas fueron tardías y erróneas. Este aspecto es fundamental para entender la cadena de decisiones que llevaron a la tragedia.
Otro punto crítico en la declaración de Basset es su papel en la decisión de retirar a los bomberos del barranco del Poyo, una acción que ha sido cuestionada y que, según muchos, contribuyó a la magnitud de la tragedia. La retirada de los equipos de vigilancia dejó a la extensa cuenca de barrancos de l’Horta Sud y el Camp del Turia sin supervisión, lo que resultó en un caudal de agua sin precedentes, alcanzando los 7,500 metros cúbicos por segundo. Este dato es alarmante, especialmente si se considera que es un caudal que no se había registrado ni siquiera en el delta del Ebro, uno de los ríos más caudalosos de la península ibérica.
La polémica se intensificó cuando Basset sugirió que la retirada de los bomberos se debió a que era la hora de comer, lo que provocó un gran revuelo entre sus subordinados y le obligó a disculparse. Hasta el momento de la dana, Basset había mantenido un perfil bajo a pesar de ser el jefe de emergencias en la provincia de Valencia desde 2016, disfrutando de buena sintonía con los mandos políticos de diferentes gobiernos.
### Críticas a la Gestión Post-Dana
Las decisiones de Basset durante y después de la emergencia han sido objeto de críticas severas. La falta de atención en los días posteriores a la dana ha suscitado cuestionamientos sobre la efectividad de su liderazgo. Documentos del sistema ‘CoordCom’, que registra todos los hitos y órdenes durante la emergencia, revelan un panorama caótico en las horas críticas y en los días siguientes. Un registro del 31 de octubre, 48 horas después de la catástrofe, indica que Basset rechazó ofertas de ayuda de bomberos de otras comunidades, argumentando que no era necesario en ese momento.
Este tipo de decisiones ha llevado a muchos a preguntarse si se actuó con la debida diligencia y si se priorizó la seguridad de los ciudadanos. La gestión de la emergencia ha sido criticada no solo por la falta de preparación, sino también por la falta de comunicación efectiva entre los diferentes organismos involucrados. La situación se complicó aún más por la falta de claridad en la cadena de mando y en las decisiones tomadas durante la crisis.
La declaración de Basset y las evidencias presentadas en el juicio son fundamentales para entender no solo lo que ocurrió el día de la dana, sino también para evaluar la respuesta de las autoridades y la efectividad de los sistemas de alerta y gestión de emergencias en situaciones de crisis. La comunidad espera respuestas claras y responsables que puedan ayudar a prevenir tragedias similares en el futuro.
