Un devastador incendio en Mallorca ha llevado a la evacuación de 80 personas de dos bloques de un edificio, y las investigaciones apuntan a que el fuego podría estar vinculado a un caso de violencia de género. La Guardia Civil está investigando el origen del incendio, que comenzó en un coche estacionado en un aparcamiento subterráneo, y se sospecha que fue intencionado. Este incidente ha puesto de relieve la grave problemática de la violencia de género en la sociedad actual.
El siniestro tuvo lugar en la localidad de sa Coma, en el término municipal de Sant Llorenç des Cardassar, y se inició alrededor de las siete y media de la mañana. Las llamas se propagaron rápidamente desde el vehículo, que era un modelo híbrido, alcanzando grandes dimensiones al afectar las baterías del automóvil. Este hecho complicó las labores de extinción, ya que el fuego amenazaba con reavivarse continuamente.
### Respuesta de Emergencia y Evacuación
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata. Efectivos de la Guardia Civil y agentes de la Policía Local de Sant Llorenç, junto con policías locales de Manacor, llegaron rápidamente al lugar del incidente. Bombers de Mallorca movilizó a todo su parque de Artà y posteriormente enviaron refuerzos de Alcúdia y Manacor. La prioridad fue el desalojo de los residentes de los dos bloques afectados, lo que se llevó a cabo con rapidez, especialmente en el bloque que sufrió los daños más severos.
En total, unas 80 personas fueron evacuadas, y el bloque que se encontraba directamente sobre el coche incendiado fue el más afectado, quedando envuelto en humo negro y con daños significativos. Mientras tanto, el segundo bloque, aunque menos crítico, también requirió medidas de seguridad, permitiendo que algunos residentes permanecieran en sus hogares para evitar la exposición al denso humo.
El protocolo de incidente con múltiples víctimas fue activado por el Ib-salut, dado que se estimaba que alrededor de 40 personas podrían estar afectadas. Se estableció un hospital de campaña para atender a los heridos, y se enviaron varias ambulancias y una UVI móvil al lugar. En total, 23 personas fueron atendidas por intoxicación por inhalación de humo, incluyendo a dos guardias civiles y cinco policías locales. La mayoría recibió atención en el lugar y fue dada de alta, mientras que cuatro personas fueron trasladadas al hospital de Manacor en estado leve.
### Investigaciones y Consecuencias
Las labores de extinción del incendio resultaron ser extremadamente complejas debido a la naturaleza del vehículo involucrado. Para evitar que el fuego se reavivara, los bomberos decidieron sacar el coche al exterior. Las 40 viviendas del bloque más afectado fueron precintadas debido a los daños estructurales, que incluyeron el cableado y las tuberías de agua potable y fecales. La viabilidad del regreso de los residentes a sus hogares dependerá de la inspección del arquitecto municipal, que se llevará a cabo en los próximos días.
La investigación de la Guardia Civil ha cambiado de rumbo, pasando de un posible incendio accidental a la sospecha de que fue intencionado. La dueña del vehículo es una víctima de violencia de género en riesgo alto, lo que ha llevado a las autoridades a considerar esta línea de investigación con seriedad. Este trágico suceso resalta la necesidad de abordar la violencia de género de manera más efectiva y de proporcionar apoyo a las víctimas.
El impacto del incendio no solo ha afectado a los residentes del bloque, sino que también ha generado una respuesta comunitaria significativa. El Ayuntamiento de Sant Llorenç ha intervenido para ayudar a los desalojados, ofreciendo alojamiento temporal en el polideportivo municipal y, posteriormente, en apartamentos más adecuados. Este esfuerzo ha sido crucial para mitigar el trauma de las personas afectadas, quienes se encontraron repentinamente sin hogar.
El alcalde, Jaume Soler, tomó medidas rápidas para asegurar que los afectados tuvieran un lugar donde quedarse, contactando con la dueña de los apartamentos Europa, quien se mostró dispuesta a ayudar. La activación de servicios de emergencia y la colaboración entre diferentes cuerpos de seguridad y el gobierno local han sido fundamentales para manejar la crisis.
Este incidente en Mallorca es un recordatorio doloroso de las realidades que enfrentan muchas personas en situaciones de violencia de género. La comunidad debe unirse para ofrecer apoyo y recursos a las víctimas, y las autoridades deben trabajar para garantizar que se tomen medidas adecuadas para prevenir futuros incidentes de este tipo.
