El certamen de belleza más emblemático del mundo, el Miss Universo, ha cerrado su 74ª edición en Bangkok, Tailandia, con un nuevo rostro coronado como la representante de la belleza mundial: Fatima Bosch de México. Sin embargo, este año el evento ha estado marcado por una serie de conflictos internos, polémicas y renuncias que han puesto en tela de juicio la credibilidad de la organización. A continuación, exploramos los principales escándalos que han rodeado a este certamen y cómo han afectado su desarrollo.
### Conflictos Internos y Renuncias en la Organización
Uno de los eventos más impactantes que precedieron al certamen fue la renuncia de Anne Jakrajutatip, presidenta del conglomerado JKN Global Group, que posee los derechos del Miss Universo. Su salida se produjo en medio de una investigación por parte de la Oficina de la Comisión de Bolsa y Valores de Tailandia, que la acusó a ella y a su hermana de presentar declaraciones falsas y de no mantener registros contables adecuados. Esta situación generó incertidumbre sobre el futuro del certamen y su dirección.
Además, Osmel Sousa, conocido como «El Zar de la Belleza», también anunció su retiro tras 50 años de servicio en el certamen. Sousa mencionó que había cumplido su misión y que deseaba dedicar más tiempo a su familia. Su salida fue recibida con sorpresa, ya que había sido una figura clave en la historia del concurso.
La controversia no se detuvo ahí. Durante la ceremonia de imposición de bandas, el director de Miss Universo, Nawat Itsaragrisil, tuvo un enfrentamiento público con Fatima Bosch. Según testigos, Nawat reprendió a la concursante por no promocionar adecuadamente el evento en sus redes sociales, lo que llevó a un intercambio acalorado. La situación escaló al punto de que se requirió la intervención de seguridad para separar a ambos. Posteriormente, Nawat ofreció disculpas en una rueda de prensa, pero el incidente ya había captado la atención de los medios y las redes sociales, generando un gran revuelo.
### Escándalos y Polémicas Durante el Certamen
El Miss Universo 2025 no solo fue escenario de conflictos organizativos, sino que también enfrentó varios escándalos relacionados con las participantes. Uno de los más comentados fue el video de Inna Moll, Miss Universe Chile, que se volvió viral en TikTok. En el clip, Moll simula inhalar un polvo blanco durante una sesión de maquillaje, lo que fue interpretado por muchos como una burla al consumo de drogas. Aunque su intención era mostrar su entusiasmo por un producto de belleza, la reacción del público fue negativa, lo que llevó a un debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas en sus representaciones.
Por otro lado, la salud de las concursantes también fue un tema de preocupación. Miss Hungría, Kincső Dezsényi, sufrió una grave intoxicación alimentaria que la llevó a ser hospitalizada, aunque logró recuperarse a tiempo para participar en la fase final. Asimismo, Miss Jamaica, Gabrielle Henry, sufrió una caída durante el desfile preliminar, lo que generó una rápida respuesta del equipo de seguridad y organizadores, quienes la ayudaron de inmediato.
El jurado del certamen también se vio afectado por renuncias inesperadas. Omar Harfouch, un músico y jurado del evento, renunció alegando conflictos de interés en la selección de finalistas. Afirmó que una junta provisional había sido creada sin la participación de los miembros originales, lo que generó dudas sobre la imparcialidad del proceso. Su renuncia se sumó a la de Claude Makélélé, exfutbolista, quien también se retiró por razones personales, y la princesa Camilla di Borbone delle Due Sicilie, quien dejó su puesto en medio de las controversias.
La situación ha llevado a la organización a tomar medidas drásticas para restaurar la confianza en el certamen. Raúl Rocha, presidente de Miss Universo, ha prometido investigar las acusaciones y ha enviado un equipo a Tailandia para abordar las preocupaciones planteadas por los jurados y participantes. La presión sobre la organización es palpable, ya que el certamen busca no solo mantener su relevancia, sino también su reputación en un mundo donde las redes sociales juegan un papel crucial en la percepción pública.
El Miss Universo 2025 ha demostrado ser un evento lleno de sorpresas y controversias, lo que plantea preguntas sobre el futuro del certamen y su capacidad para adaptarse a un entorno en constante cambio. A medida que la organización navega por estos desafíos, el interés del público y la atención mediática seguirán siendo factores determinantes en su evolución.
