La consellera de Hacienda, Ruth Merino, ha manifestado el firme rechazo de la Generalitat a la propuesta de condonación parcial de la deuda autonómica que el Gobierno español planea aprobar en el próximo Consejo de Ministros. Merino ha calificado esta medida como «inaceptable» tanto por su contenido como por la falta de consenso que la respalda, argumentando que no aborda la infrafinanciación que ha llevado a la Comunitat Valenciana a acumular una deuda significativa.
### La falta de consenso y sus implicaciones
La consellera ha destacado que la propuesta, que fue acordada entre el PSOE y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), no cuenta con el apoyo de las comunidades autónomas, lo que la convierte en una decisión unilateral que ignora las necesidades reales de la Comunitat Valenciana. Según Merino, esta medida no solo es técnicamente cuestionable, sino que también es políticamente inaceptable, ya que no se ha discutido en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde se espera que se tomen decisiones que afecten a todas las comunidades.
Merino ha subrayado que la condonación de 11.210 millones de euros, que representa solo el 19,3% de la deuda total de la Comunitat Valenciana, no generará recursos adicionales para mejorar los servicios esenciales como la Sanidad, la Educación o los Servicios Sociales. En su opinión, se trata de una operación contable que tendrá efectos limitados y que no permitirá a la Generalitat acceder nuevamente a los mercados para financiarse. «No podremos destinar ni un solo euro más a los servicios esenciales», ha afirmado, añadiendo que los ciudadanos valencianos tendrían que asumir su parte proporcional de la deuda condonada a otras comunidades.
### La dignidad de la Comunitat Valenciana en el debate político
Ruth Merino ha enfatizado que la dignidad de la Comunitat Valenciana está en juego, y que no se puede aceptar lo que ella considera «migajas» de un pacto político que no beneficia a la ciudadanía. La consellera ha expresado su frustración ante lo que considera un uso político de una medida que debería ser fruto del consenso y el respeto al marco multilateral. «No podemos aceptar las migajas del pacto de Sánchez con los independentistas solo por reducir unas décimas nuestro déficit. Es una cuestión de dignidad. Ya está bien de reírse de los valencianos», ha declarado.
La consellera también ha recordado que, tras la aprobación del anteproyecto de ley en el Consejo de Ministros, el texto deberá pasar por el Congreso de los Diputados, donde el Gobierno de Sánchez necesitará una mayoría cualificada para su aprobación. Esto añade un nivel de incertidumbre a la propuesta, ya que no está garantizada la aprobación en el Parlamento.
La postura de la Generalitat se alinea con la de otras comunidades autónomas que también han expresado su desacuerdo con la condonación de deuda sin una reforma del sistema de financiación autonómica. Merino ha instado a que cualquier solución al endeudamiento de las comunidades autónomas esté vinculada a una revisión integral del sistema de financiación, que ha sido un tema de debate durante años y que ha dejado a la Comunitat Valenciana en una situación de infrafinanciación crónica.
La consellera ha hecho un llamado a la unidad entre las comunidades autónomas para exigir un sistema de financiación que refleje las necesidades reales de cada región y que garantice la equidad en la distribución de recursos. En este sentido, ha instado a los ciudadanos a estar atentos a las decisiones que se tomen en el ámbito político y a exigir que sus intereses sean defendidos adecuadamente.
La situación actual plantea un desafío significativo para la Generalitat y para la ciudadanía valenciana, que se enfrenta a la incertidumbre económica y a la falta de recursos para financiar servicios esenciales. La consellera Merino ha dejado claro que la lucha por una financiación justa y digna para la Comunitat Valenciana continuará, y que no se aceptarán soluciones que no aborden las causas profundas del endeudamiento autonómico.